Cádiz: historia y enigmas de una ciudad eterna

Uno de los temas más atractivos de Cádiz es su amplia Historia y dentro de la misma encontramos un buen número de curiosidades que, quizás, desconocía. Por ello hoy le proponemos un paseo por nuestra ciudad y mirar con los ojos del curioso, de aquel que quiere aprenden más de la eterna “Tacita de Plata”.

Está íntimamente ligada a culturas que dejaron una imborrable huella, desde los fenicios con el mito de Merlkart, de Hércules, pasando por los romanos y su particular “Granero” ibérico, el “desconocido” sultanato de Benimerín, el cariño hacia esta tierra de Alfonso X “el Sabio”, la resistencia patriótica contra los franceses durante la invasión o la propia, y cainita, Guerra Civil.

Así, de todo ello se desprende, que estamos ante una de las ciudades más antiguas de Europa, trimilenaria y guardiana del océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Fue elegida por los fenicios, aquel conjunto de islas, para su “base” comercial en esta zona, un puerto que daría mucha prosperidad y que nos ha dejado enigmas históricos -tan de mi gusto- como los sarcófagos hallados en la ciudad, el anillo de la “Casa del Obispo”, la escultura thorocata de Sancti Petri o el propio Anfiteatro por no hablar de las ruinas de Bolonia y tantos vestigios que encontramos tales como las estructuras romanas que constituían todo un sistema de escape muy útiles en siglos posteriores y utilizados por musulmanes, cristianos o aquel que necesitó de ello para luchar por su libertad. ¿Quién no ha escuchado hablar de las “Cuevas de Marimoco”, es un ejemplo de todo ello.

Leyendas como la de los árabes jugando a las cartas, los niños perdidos, los tesoros ocultos bajo el suelo y hasta historias de brujas que gustaban de invocar al macho cabrío, a Satanás, en sus ritos celebrados en estas vías antiquísimas. Si las paredes hablaran tendrían muchas historias que contarnos.

El Descubrimiento de América llevó prosperidad a muchas zonas de Andalucía, destacaba Sevilla por ser puerto de la Flota de Indias, pero lo cierto es que la ciudad hispalense, con sus epidemias y problemas políticos, cedió terreno a Cádiz que alcanzó esplendor en la época, sobre todo en los reinados de Felipe III y Felipe IV con la flota militar o Felipe V con el traslado de la Casa de la Contratación o el reparto del monopolio del tabaco (que siempre dio beneficios).

La Historia en sus calles

Ha sido ciudad de grandes gestas y grandes avances como la creación de la Escuela de Practicante en 1728 por parte de Juan Lacomba, uniéndose al Real Colegio de Cirugía de Cádiz. 20 años después Pedro Virgil funda el Real Colegio de Cirugía de la Armada pasando, en 1843, a ser “Facultades de Ciencias Médicas”, por ejemplo. Siempre hay que recordar esta parte histórica apenas mencionadas y que vieron pasar a personajes como José Celestino Mutis, Juan de Navas, Francisco Villaverde o Francisco Canivell entre otros muchos.

Ciudad de misterios donde encontramos el misterioso cráter de la bahía como un punto de interés para los que aman estos temas y que se relaciona con los OVNIs o con la mítica Atlántida, aunque su origen sea más natural que relacionado con lo inexplicable. Casas encantadas como las que encontramos en la calle Ancha o en las salinas entre otras. La leyenda de la “Casa de los Espejos” o el “Hombre Pez”, sólo hay que buscar, mirar con los ojos del curioso, para encontrar hechos que son imperecederos.

También encontramos ese vestigio añejo de otros tiempos en las fachadas de las casas con cañones que sirven de cantoneras o guardavivos sin olvidar las leyendas que esconden los nombres de sus calles como el “Callejón del Duende”, la Plaza del Pópulo o la popular “Pepa”, nuestra Constitución y otros muchos hechos que hacen de Cádiz una ciudad para el recuerdo, para vivir y para la eternidad.