Caso Alcassèr: ¿han encontrado el cadáver de Antonio Anglés?

Sucedió en 1992 pero sigue originando una gran controversia y polémica. Se trata del «Caso Alcasser» y del asesinato de tres niñas -Miriam, Desirée y Toñi- a manos de Antonio Anglés, el presunto asesino y una de las personas más buscadas del mundo.

Han pasado casi 30 años ya de aquella tragedia que conmocionó a todo el país y, ahora, puede haber tomado un rumbo inesperado. En el informe de la jueza instructora del caso se explica la fuga de Antonio Anglés de la Justicia española tras cometer el vil asesinato de las tres chicas el 13 de noviembre de 1992.

Anglés habría cambiando un tanto su aspecto física -tiñéndose el pelo- y trasladándose a Cuenca y, posteriormente, a Portugal donde habría tomando un barco rumbo a Irlanda. De polizón en un barco habría sido descubierto y para no ser entregado a la Policía británica (que lo hubiera deportado a España y apresado), se lanzó al mar y desapareció. Al menos es la hipótesis o versión más barajada sin certezas de ningún tipo sobre ella.

Otras versiones ubicaban a Anglés vivo y en Latinoamérica viviendo una nueva vida bajo una nueva identidad en un país sin tratado de extradición con España, allá donde no se le podía capturar, una especulación tan válida como otra cualquiera.

El giro que ha dado el caso es inesperado y tiene relación con un hallazgo realizado hace 15 años cuando, en la costa norte de la isla de Lambay, en Irlanda, se encontró un cuerpo que no pudo ser identificado. Años después, ahora, en este momento, se ha tenido la tecnología para poder reconstruir el cráneo del cadáver a través de programas informáticos muy certeros. Para lograr identificarlo se pidió ayuda a España y la sorpresa llegó cuando se comprobó el extraordinario parecido que tiene con Antonio Anglés, según COPE.

La Policía española ha pedido una prueba de ADN de este cráneo para verificar que pudiera tratarse de Antonio Anglés y así poder cerrar la búsqueda del asesino y el caso Alcassèr.

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La Policía Científica irlandesa trabaja ya en la prueba mediante la extracción de ADN de los dientes y poder realizar la comparativa, una prueba que no debería tardar más de entre 15 y 30 días allá donde se espera la respuesta para poder determinar el paradero -en este caso la muerte- de Anglés y cancelar la orden de búsqueda internacional.

El caso no prescribe hasta 2029 por lo que que de no ser su cadáver se seguiría buscando al mismo.

Acusación popular

En torno a este caso la Asociación «Laxhsmi» ejerce la acusación popular y pide una reapertura de la investigación para resolver «interrogantes» merced a una «investigación con perspectiva analítica forense y criminológica».

El abogado de la asociación, Diego Costa, indicaba que había que tener pruebas forenses pues únicamente había evidencias documentales. Así se ha ordenado el análisis de los automóviles de Miguel Ricart (ya en libertad) y del propio Anglés, igualmente los de cabellos encontrados en el presunto escenario del crimen.

«Pretendemos que se analice el caso con las técnicas forenses actuales con una «perspectiva analítica forense y criminológica que no existía en los años 90. Hubo limitaciones técnicas y de los medios de la época existiendo la necesidad de esclarecer con celeridad el caso en su día que pudo provocar una cierta precipitación en la instrucción cuando se tuvo claro quiénes eran los autores y el móvil» argumentaba el letrado.

«Quizá se tuvo la idea de estar ante un crimen simple en cuanto a su motivación y sobre todo en su autoría, y quizá hubo la sensación de que era innecesario profundizar en los aspectos forenses del caso, pero el tiempo ha demostrado que pudo ser un error» matizaba Costa.

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La búsqueda de Anglés, considera, debe «extenderse a todos los países sospechosos de acogerle, como Argentina, Uruguay, Brasil o México, entre otros».

Sobre la presunta muerte de Anglés

Sobre lo explicado de los restos hallados en Irlanda hace 15 años decía que hasta que no se hallen «restos biológicos» que demuestre la «segura muerte» del principal responsable del crimen «no debe descartarse ninguna hipótesis», incluyendo la de que siga vivo «ocultándose a la acción de la justicia».

«No es intención de esta parte mantener abierta la investigación por razones mediáticas«, subraya, «sino para agotar toda posibilidad, por pequeña que sea, que lleve a localizarlo, vivo o muerto» porque así se cerraría el caso «definitivamente» para las familias y para la sociedad, «que quedó conmocionada por el atroz crimen cometido contra tres niñas que tenían toda una vida por delante».

Miguel Ricart «deberá responder de los mismos hechos por los que fue juzgado el único condenado» afirmaba con contundencia.

Todas las acusaciones continúan trabajando «para evitar la prescripción de los hechos y que sea posible cerrar el caso con la condena de Anglés y de quienes hayan participado o ayudado en su huida».

«Desde la Asociación queremos y deseamos pensar que este interés responde a la necesidad de dar respuesta y sentido a unos hechos que solo pueden calificarse de inhumanos, sobre todo, de que quienes lo cometieron, o participaron de alguna manera, respondan por ello» concluía.