Conspiración Covid-19: cuando se silencia la verdad

Que en todo lo que está siendo la pandemia del coronavirus que provoca la enfermedad del Covid-19 hay silencio de datos claves y ocultación de la información es algo evidente. Muchos son los que tratan de explicar el origen que tiene el coronavirus -más o menos conspiranoicos- y otros muchos los que tratan de explicar su particular verdad, una  de ellas es la viróloga china Li-Meng Yan.

Así en una entrevista grabada -pues su paradero es protegido por las autoridades de Estados Unidos donde está refugiada- indicó que: “Ahora en China tienen mil maneras de eliminar casos de la lista de diagnósticos oficiales. Puedo decirles que cero casos en China de COVID-19 significa que hay cero personas diagnosticadas de COVID-19 por el Gobierno. ¿Entienden la diferencia?”.

Con respecto a las diferencias de diagnóstico indicó: “Lo primero hay que decir es que el kit de diagnóstico que se usa en China, no es el que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni el de mi laboratorio de Hong Kong, que puede tener un 90% o más de precisión. Tampoco es como el que se usa en Estados Unidos. A medida que un país alcanza un mayor desarrollo, existen formas más precisas de hacer los test. Todos saben también que el Gobierno de China te advierte para que digas ciertas cosas, pero no otras”.

Ocultación de datos

Y volvió a incidir en el secretismo chino cuando afirmó “ahora en China tienen mil maneras de eliminar casos de la lista de diagnósticos oficiales. Desde el principio, se negaron a dar cifras. Mantienen al paciente en el hospital y lo aíslan de otros enfermos, pero si el CDC no te devuelve tus análisis, el hospital no puede hacer nada y la gente fallece después de un tiempo. Por otro lado, el kit de diagnóstico es muy limitado para obtener un resultado claro. Cuando cierran las ciudades, la gente se queda en casa”.

Un dato oculto que quiso desvelar fue que en el gigante asiático: “Hay algunos casos que se pudieron ver online, aunque el Gobierno de China lo bloqueó. Un vídeo mostraba que cuando las autoridades abrían una puerta, toda una familia había muerto en su casa durante el confinamiento. ¿Cuál era la razón? Eso nunca lo dirán. Por eso, es importante remarcar que la precisión del kit de diagnóstico de China continental es sólo de un 30 a un 50%”.

Mucho se ha hablado de los lazos que hay entre la Organización Mundial de la Salud y el Partido Comunista de China (PCC): “Los líderes de la OMS, el doctor Tedros Adhanom y María Van Kerkhove, responsable de la gestión de la pandemia, tienen en realidad una conexión muy estrecha con mi laboratorio, con el profesor Malik Peiris, de Hong Kong, y por supuesto, con el PCC. Eso es así porque el laboratorio de mi ciudad natal es básicamente un puente, muy oculto, cubierto bajo un halo científico que trabaja con el PCC para colaborar con este tipo de organizaciones internacionales”.

Sobre esa colaboración en ocultar lo que estaba sucediendo por parte de la OMS detalló: “No enviaron ayuda desde el principio porque durante mucho tiempo trabajaron con el PCC y saben cómo se comportan. Además, todos saben también que el Gobierno de China te advierte para que digas ciertas cosas, pero no otras. Si recordamos lo que dijeron al mundo, que no había necesidad de usar mascarilla, que no había evidencia de transmisión entre humanos o incluso que China no podría controlar la expansión porque no podrían aislar a la gente. Luego cancelaron todo el ensayo clínico de la hidroxicloroquina, basándose sólo en un documento con datos falsos, que más tarde fue retirado. Dicho así, todo parece muy irresponsable de cara a la salud global, pero en realidad se vuelve muy responsable una vez que sabes que trabajan con el PCC”.

Para muchos científicos esta viróloga hace aseveraciones importantes sin presentar pruebas, para otros hace bastante con denunciar la situación teniendo que haber huido de China sin recabar toda la información y hablado desde su experiencia y vivencia persona, pero lo cierto es que habla desde un conocimiento que muchos creen real y que, posiblemente, lo sea. La pregunta es: ¿Nos enteraremos alguna vez de la verdad oculta del coronavirus? Me temo que no.