Conspiración en China: del laboratorio de cuarto nivel al bitcoin

China está en el “ojo del huracán” debido a la pandemia del coronavirus y a los muchos rumores (de momento) que apuntan al país asiático como el origen en laboratorio del Covid-19. Sea cierto o no (algo que dudo mucho que nos logremos enterar) no deja de estar relacionado con la trama de este coronavirus y otros elementos que se mueven hoy a nivel mundial.

Llama la atención que el hermetismo de China no haya facilitado la labor de los investigadores para conocer si en un laboratorio del país surgió, artificialmente, el Covid-19. La connivencia con la OMS (Organización Mundial de la Salud) hizo que se aceptara la versión oficial de la zoonosis, del paso del coronavirus de un murciélago a un huésped intermedio y de este a un humano, pero los servicios secretos de Estados Unidos (CIA) y el Reino Unido (MI6) apuntaron a que habría sido intencionado en una manipulación genética del mismo.

Ahora China vuelve a echar una “pala de tierra” a toda esa acusación haciendo la “guerra” por su cuenta y otorgando su máximo premio científico al laboratorio señalado como el causante de la fuga del Covid-19. El Instituto de Virología de Wuhan recibe este importante premio científico que ha sido publicado en todos los medios científicos del país destacando la labora de la investigadora Shi Zhengli, la denominada como “mujer murciélago” por su trabajo en este campo así como el director del Laboratorio Nacional de Bioseguridad en Wuhan (Laboratorio de cuarto nivel) el doctor Yuan Zhiming.

Dentro del premio la Academia de las Ciencias de China indica: “ha completado la investigación de identificación más completa y sistemática sobre la etiología de covid-19” y los resultados de su proyecto “han sentado una base importante y una plataforma tecnológica para la posterior investigación sobre el origen, la epidemiología y el mecanismo patogénico del virus” y el desarrollo de vacunas y medicinas contra el mismo.

Destaca, igualmente, el trabajo de Shi por su investigación en la secuenciación del gen del SARS CoV-2 y todo lo derivado del mismo para su estudio en diferentes áreas. A Yuan por su establecimiento en un modelo de infección en coronavirus en primates no humano. Todo muy conveniente en momentos en los que, nuevamente, arrecian las acusaciones a China por sus experimentaciones en este campo, algo que está prohibido y que podría tener graves sanciones económicas.

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Guerra Fría

Con el fin del mandato de Donald Trump en la Casa Blanca parecía que las tensión entre Pekín y Washington se había terminado pero el nuevo presidente, Joe Biden, parece dispuesto a recoger el testigo de su homónimo y en la finalización de la cumbre que celebró el G7 dijo que China “debía ser más transparente y permitir el acceso a los laboratorios para determinar si el coronavirus fue un experimento que salió mal”, algo que cayó como un jarro de agua fría al gobierno asiático, además ordenó a la CIA que redoblará sus esfuerzos para que se encontrara en origen del coronavirus y que quería un informe en 90 días. China, ante una acusación similar de Australia no dudó en amenazar con limitar las importaciones con este país, con Estados Unidos no han servido las amenazas y, por otra parte: ¿Por qué amenazar por querer investigar?

Pekín contestó acusando a Estados Unidos de querer “politizar el tema del rastreo del origen del virus” y dijo que Joe Biden estaba “obsesionado con culpar a China”, pero lo cierto es que el coronavirus salió de allí.

El pasado 8 de junio, Liu Pengyu, portavoz de la Embajada de China en Estados Unidos, comparó esas afirmaciones con las acusaciones sobre las armas de destrucción masiva que, supuestamente, poseía Irak y Saddam Hussein y que provocó la invasión del país en 2003, jamás se encontraron dichas armas y el juego de China era ridiculizar a Estados Unidos con una comparación de afirmaciones erradas.

Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, advirtió a China que “podría enfrentarse a un asilamiento internacional” si no mostraba cooperación en demostrar los orígenes del coronavirus no aceptando las benevolentes conclusiones de la OMS (con fuertes lazos con el gobierno chino) sobre el origen del mismo donde se indicaba que la posibilidad de que se debiera a una fuga de laboratorio fue considerada “extremadamente improbable”.

Repercusión en el Bitcoin

Los analistas internacionales creen que hay una relación directa entre la inestabilidad en el valor de la criptomoneda y la situación de desconfianza internacional con China. El profano en la materia se preguntará las razones si, presuntamente, la divisa virtual es transnacional y no se rige por patrón oro, petróleo o país dominante pero siempre existe un lado que no se conoce y, nuevamente, apunta a China.

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En los últimos días el bitcoin ha caído en su valor en un 7,3% y cotiza a 33.000 dólares, el sábado pasado su valor era de 36.000 dólares según Coindesk. Todo ello viene motivado por la la intensificación delas medidas de China contra la minería de la divisa digital. China y su ataque al bitcoin sabedora de lo que mueve la criptodivisa.

El 90% de los centro de minería del bitcoin en China podrían cerrar originando un desplome aún mayor. El diario chino Global Times informa que los reguladores de la provincia de Sichuan han ordenado cerrar y la misma medida se tomará en Sinkiang, Mongolia Interior y Yunnan.

Shentu Qingchun, director general de BankLedger, ante esta medida, afirmó: “Esto significa que más del 90 % de la capacidad de minería del bitcóin, o un tercio de la potencia global del procesamiento de criptomonedas, será suspendida a corto plazo. Como resultado, los mineros chinos deberán formar alianzas para migrar al extranjero hacia lugares como Norteamérica y Rusia”.

Esto motivó unas pérdidas grandes en el valor de la criptodivisa que amenaza con hundir su valor y que precipite que muchos poseedores de bitcoins estén vendiendo.

Al respecto Shentu decía: “Teníamos la esperanza de que Sichuan fuera una excepción durante las restricciones, ya que allí hay un exceso de electricidad en la temporada de lluvias. Pero los reguladores chinos están adoptando ahora un enfoque uniforme, que revisaría y frenaría la floreciente industria de la minería del bitcoin en China”. ¿Es ese el castigo de China a la curiosidad por el origen del coronavirus? Lo parece.

Así China se ubica en una posición de fuerza en el que todo está relacionado, desde las acusaciones por el origen del coronavirus, a su posición emergente en el comercio mundial como potencia florenciente y su influencia directa en el valor del bitcoin, materia donde no había entrado y que con esa medida sólo marca lo que puede suceder en el futuro de las criptodivisas.