Desconcertante encuentro OVNI en Cádiz

Si hay algo que el ser humano no puede controlar es el miedo, surge en todas las personas, sin distinción de sexo, edad, posición social, credo, no hay quién no lo haya padecido en alguna situación límite y la forma de reaccionar puede ser tan diferente como sorprendente.

Es lo que le ocurrió a una pareja que tuvo un tremendo encuentro con “algo” que no sabrían definir y que relacionaríamos con el fenómeno OVNI, con el fenómeno de los Objetos Voladores No Identificados y sus presuntos tripulantes.

El testigo, Eduardo Morales, nos decía de su experiencia: “Salimos de Cádiz en dirección a Algeciras para buscar un sitio bueno para ver las Draconianas, la lluvia de estrellas, y hacer fotos con temporizador del cielo, que quedan muy chulas de cara al perfil y redes sociales. Llegamos a un sitio que conocemos que es bueno y no hay mucha contaminación lumínica por lo que asentamos todo y esperamos a que comenzara, tampoco es que durara, sólo hasta el día 10 y hay que aprovechar. Todo iba bien, esperando a que comenzará cuando vimos en el cielo un punto muy luminoso que, en principio identificamos con un avión aunque resultaba extraño. Aquel objeto se acercó a la parte donde estábamos y pasó por encima sin hacer ningún ruido” decía el testigo.

A mi pregunta de “¿Cómo era?”, dado que los sobrevoló y debieron verlo con cierto detalle, me contestó: “Si, lo vimos bien, era una especie de bola de luz, como las esferas de las lámparas, las tulipas estas redondas mates que no deslumbran pero brillan, no sé se me explicó bien. Aquello, además, fue a aterrizar detrás nuestra, a unos 100 metros, por lo que dijimos de ir a ver que era creyendo que era un dron raro o cualquier artefacto” afirmada.

“El ver donde estaba vimos que era un artefacto el triple de alto que un coche, que cabía una persona de pie de sobra, engañaba un poco el tamaño del objeto visto desde el suelo. Entonces, cuando nos fuimos a acercar, de entre los árboles salió un ser, estaba oscuro y al enfocarlo sólo acertamos a ver que era alto, vestía una indumentaria brillante y poco más. Fue, en ese momento, cuando Miguel –el compañero- gritó, había otro ser justo detrás nuestra y estábamos como acorralados, a merced de esas dos “personas”, por llamarlos de alguna forma”.

En tal situación se produjo el desconcierto, Eduardo no acertaba a mover un solo músculo de su cuerpo y Miguel lloraba angustiadamente “creyendo que nos iban a matar”. Fue en ese momento cuando aquellos dos seres se retiraron, uno siguió hacia la esfera y el otro ni siquiera se detuvo en ellos “pasó a 3 metros de nosotros y ni se inmutó, nos temíamos lo peor y no pasó nada, desaparecieron en la luz y la “nave” sólo se apagó y ya no estaba”.

Curiosamente nuestros testigos vivieron un hecho final desconcertante: “Llegamos a ese paraje sobre las 22:30 h. de la noche y eso vino a pasar sobre las 23:45 h. Cuando acabó toda la experiencia, que no vino a durar, entre ir al sitio y el susto, más de 20 minutos, al mirar el reloj eran la 1:18 minutos y la sensación de cansancio era tremenda. No sabemos qué pasó con ese tiempo perdido pero, desde luego, fue para morirse de miedo. Miguel no quiere ni hablar de este tema y yo lo hago por qué sé que en el diario –CÁDIZDIRECTO– os tomáis estos temas en serio y soléis publicar noticias de este tipo” finalizaba.

Realmente no se a qué puede deberse esta experiencia, por un lado siempre piensas en la honestidad del testigo, por otra que tengan ganas de notoriedad y que se inventen la experiencia, por otra que puedan haber sufrido algún tipo de alucinación. Sea como fuere la misma está siendo investigada y sirva este artículo para servir de crónica a lo sucedido y recoger sus testimonios.