¿Dónde está el cuerpo de Jesús de Nazaret?

CÁDIZDIRECTO.- Quizás sea la pregunta que más se han hecho historiadores y arqueólogos cuando, hipotéticamente, excavan en la zona de Jerusalén (Israel) y dan con una tumba contemporánea a Jesucristo. Evidentemente su hallazgo sería un importante impulso para aquellos que estudian la vida del Maestro de Galilea si bien es verdad que la complejidad que tiene va más allá de lo que se pudiera pensar.

Jerusalén, el ‘Reino de los Cielos’, ha sido varias veces arrasada y el estrato de los tiempos de Cristo se encuentra a 12 metros de profundidad, por tanto los llamados “Santos Lugares” tiene su grado de controversia ya que no todos se ajustan a la realidad. Pero la tumba de Jesús de Nazaret va un poco más allá ya que los Evangelios nos dicen que el cuerpo del Maestro desapareció como producto de la “Resurrección” y por tanto sólo se tendría el recinto que lo albergó.

En el año 1980 se encontró la denominada Tumba de Talpiot, en el barrio del mismo nombre en la ciudad “Santa”. Allí se encontró un osario donde en cajas de piedra caliza, una decena, se podía leer “Jesús, hijo de José” en arameo, en otra caja había otro nombre: “María”, otra con “Mateo”, “José” y otra con “Santiago, hijo de José, hermano de Jesús” y la no menos espectacular de “Mariamne kai Mara” en el que se quiso leer “María de Magdala” o María Magdalena, ciertamente era espectacular.

En la prensa saltaron, rápidamente, los titulares en los que se podía leer: “Encontrada la tumba de Jesús y su familia”, pero no todo es tan sencillo como a veces se pinta ya que aunque en los Evangelios se citan esos nombres dentro de la familia de Jesús de Nazaret todos ellos eran los más normales, los más usuales, en el siglo I d.C. y hay un alto grado de posibilidades que se tratara de otra familia.

James H. Charlesworth, en el simposio internacional de la Universidad de Princeton, en 2010, decía: “el elevado número de nombres que están relacionado directamente o indirectamente con Jesús y el osario de Talpiot aconsejaban análisis para saber si pertenecía al clan de Jesús o algunos de sus seguidores” pero no se garantizaba ni se afirmaba nada.

La tumba de Jesús sigue siendo el “Santo Grial” de la arqueología religiosa y parece que dista mucho de ser hallado. Hoy día la evocación de la iglesia del Santo Sepulcro nos recuerda el lugar donde fue martirizado, el Calvario (Golgota) y en cuyas proximidades podría encontrarse dicha tumba.