El enigmático obelisco de Axum

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Tiene 33 metros de altura, su peso es superior a lo que podríamos imaginar… Es yergue orgulloso en Axum, lejos, de Addis Abeba en Etiopía y hoy día aquel monolito sigue cautivando y cultivando su leyenda y su misterio.

Axum fue una de las grandes capitales de la antigüedad, de espléndido pasado y pobre presente. En sus calle se coronaban lo caudillos que sería llamados “rey de reyes” hace más de dos milenios… Pero en sus calles se alza ese misterio, ese obelisco que siembra de dudas y preguntas a todos los estudiosos, o curiosos, que lo visitan.

Con esos 33 metros de altura y 500 toneladas de peso, tallado en una sola pieza. El esfuerzo en su construcción y ubicación debió ser tremendo. Hoy día es el equivalente a un edificio de 11 pisos de altura. Curiosamente apunta al cielo, como todos los obeliscos, y en su base una extrañas puertecillas en piedra, como si por ella se accediera a un extraño artilugio que te lleve a las estrellas…

Axum es la cuna de otro misterio: El Arca de la Alianza… Donde se dice que está recogida en la iglesia de Santa María de Auxum.

¿Por qué entra al Arca de la Alianza en la historia del monolito de Auxum?

Por que se dice que el Arca de la Alianza fue llevada a Auxum por Melenik, el hijo de Salomón y la reina de Saba, en un artilugio volador… Cuando llegó a Auxum, ¡en tan sólo un día de viaje!, se la ubico como un objeto sagrado ya que en su interior se albergaría, nada más y nada menos, que las Tablas de la Ley… Además del respeto que causaba aquel artilugio que contenía el poder de Dios. El mismo poder que intervino en el tallado del imponente obelisco… ¿Una leyenda?

Fue Graham Hancock quién al preguntar al guardián del Arca por ¿Cómo se realizó el monolito? Este respondió: “Utilizaron el Arca y el fuego celestial. Los hombres, solo, nunca hubieran construido algo así”.

Y es que el monolito está fabricado en una sola pieza, su cantera de piedra es indeterminada pero debe ubicarse a kilómetros de distancia… ¿Cómo es posible?

Vuelve a ser un misterio sin solución –de momento- en la historia de la bella, y yerma, tierra etiope.

 

*Fragmento libro “Misterios y enigmas de la Arqueología” de Jose Manuel García Bautista (Almuzara, 2018)