La ‘voz fantasma’ del viejo carcelero de Marchena

/Son muchas las historias heterodoxas, las leyendas, que se cuentan en todas las localidades de España y que forman de ese pequeño “saber local”, historias que hablan de apariciones y aparecidos o de viejos tesoros perdidos que tanto alimentan al imaginario popular; es Antonio Jesús Cárdenas la persona que nos habla de una de esas historias tan particulares…

Nos tenemos que trasladar a la localidad sevillana de Marchena, a la antigua prisión de la calle Miguel de Cervantes, en el número 5. Un vetusto edificio construido a finales del siglo XVI y que tenía, obviamente, como objeto encarcelar a todo aquel malhechor o delincuente juzgado y condenado por sus fechorías, en casos extremos se les ejecutaba siendo conducidos desde la prisión a la plaza Ducal donde se encontraba el patíbulo.

Antonio Jesús Cárdenas junto a Estefanía Moreno forman el grupo de investigación en materia paranormal “Sevilla Ghost” y comentaban como aún es posible -si se es especialmente sensible- apreciar la influencia de la energía negativa de aquellas viejas paredes, de sentir ese vestigio energético del pasado.

En tan lúgubre, y doloroso edificio, se da una leyenda especial, hay que esperar a que llegue el Sábado Santo, ese día los marcheneros sacan en procesión a la Virgen de la Soledad, muy querida en la localidad, y que es conocida popularmente como “La Cernicalera”. En el regresar de la procesión a su iglesia pasaban por delante de la prisión, allí, en tiempos pretéritos, los carceleros cantaban una saeta a la imagen de la Virgen, acto que se realizaba uno a uno, hasta que el último no entonaba esa oración convertida en melodía sonora, en el quejido del alma, la Virgen no seguía su camino.

Pero la historia de apariciones, de fantasmas, de voces del más allá, nos dice que tras cerrar la prisión, Sábado Santo se produce un hecho a caballo entre la leyenda y la realidad, y que se ha descrito el cómo se puede escuchar, a altas horas de la Madrugada y dentro de esos muros, el cantar saetero de un carcelero a una Virgen que ya no rinde ese honor al lugar.

Hermosas leyendas y tradiciones que siempre dejan un conocimiento oculto, secreto en su relato.

 

*Fotografía de Antonio Jesús Cárdenas.