El origen del coronavirus “desvelado” por la viróloga Li-Meng Yan

Li-Meng Yan, viróloga china refugiada en Estados Unidos ha publicado un informe de 26 páginas en las que, bajo su criterio y el de otros científicos, demuestra como el coronavirus que provoca la enfermedad de la COVID-19 ha sido manipulado genéticamente para infectar a los humanos constituyéndose como un arma biológica.

El documento tiene por título “Características inusuales del genoma del SARS-CoV-2 que sugieren una sofisticada modificación en laboratorio en lugar de una evolución natural” y ha sido firmado, conjuntamente, por tres científicos y avalado por la Rule of Law Society.

En las evidencias que presenta la viróloga se distinguen tres vías en la que trata de demostrar el origen artificial de la enfermedad. Estas tres vías de evidencias son:

1º.- “La secuencia genómica del SARS-CoV-2 es sospechosamente similar a la de un coronavirus de murciélago descubierto por laboratorios militares de la Tercera Universidad Médica Militar de Chongqing en China y el Instituto de Investigación de Medicina del Comando de Nanjing, también en China”.

2º.- “El motivo de unión al receptor (RBM) dentro de la proteína Spike del SARS-CoV-2, que determina la especificidad del huésped del virus, se parece al del SARS-CoV de la epidemia de 2003 de una manera sospechosa. La evidencia genómica sugiere que la RBM ha sido manipulada genéticamente”.

3º.- “El SARS-CoV-2 contiene un sitio de escisión de furina único en su proteína Spike, que se sabe que mejora enormemente la infectividad viral y el tropismo celular. Este sitio de escisión, que se halla completamente ausente en esta clase particular de coronavirus que se encuentran en la naturaleza. Así que no es el producto de la evolución natural y podría haberse insertado en el genoma del SARS-CoV-2 artificialmente”.

Como “fuente” de este coronavirus tenemos a un tipo de murciélago ZC45 y/o ZXC21 que originó la pandemia que es “un producto de laboratorio creado utilizando los coronavirus de murciélago ZC45 y/o ZXC21 como plantilla. La proteína S habría sido manipulada artificialmente, después de lo cual el virus adquirió la capacidad de unirse a ACE2 e infectar a los seres humanos. Estas transformaciones han llevado a que el virus del SARS-CoV-2 se convierta eventualmente en un patógeno altamente transmisible, de aparición oculta, letal, sin secuelas claras y masivamente disruptivo”.

Coronavirus en murciélagos

La viróloga a anunciado que se publicará una segunda parte dedicada a “desvelar la naturaleza espuria del coronavirus de murciélagos (Bat-CoV-RaTG13)” que llevaría a señalar la “ruta sintética” por la que habría pasado el virus en el proceso de fabricación “demostramos que la creación de este tipo de coronavirus en laboratorio pudo ser completada en aproximadamente seis meses”.

La viróloga criticó la “censura” en las revistas científicas argumentando que “la teoría del origen natural, aunque ampliamente aceptada, carece de apoyo sustancial” añadidas a la “señales de conflicto de intereses” que muestran, ello resta credibilidad.

“La teoría alternativa de que el virus puede provenir de un laboratorio de investigación está estrictamente censurada en revistas científicas revisadas por pares. No obstante, el SARS-CoV-2 muestra características biológicas que son incompatibles con un virus zoonótico natural. Las evidencias genómica, estructural, médica y la propia literatura contradicen fuertemente la teoría del origen natural”, alega la publicación. De ahí que esta investigación resalte “la necesidad de una investigación independiente sobre los laboratorios de investigación relevantes”.