El reformatorio del pánico de Mansfield

Hay lugares en el mundo que por su trágica historia y los hechos que nos narran los testigos que sucede en su interior lo calificamos de encantados o malditos. Lugares impregnados de la esencia del mal o de la esencia del misterio que hoy, décadas después, posee todos y cada uno de sus rincones para manifestar todo aquello que no podemos explicar.

Uno de esos lugares cargados de muerte, odio y destrucción es el reformatorio de Mansfield en el estado de Ohio (EE.UU.), un lugar donde uno no querría quedarse sólo y que, difícilmente, aparece en los mapas.

Se comenzó a construir en 1886, las obras del edificio se prolongan más de dos décadas hasta situarse en 1910. Se invirtió en su construcción la nada despreciable cifra –en la época- 1,3 millones de dólares (aproximadamente).

El reformatorio de Mansfield se ha ganado, con el paso del tiempo, estar entre los edificios más encantados de EE.UU., y también en uno de los edificios en los que se van vivido peores experiencias y que por su pasado sangriento es uno de los más terroríficos.

La idea de la construcción de este reformatorio partió como un intento de reinsertar en la sociedad a jóvenes delincuentes. Era el reformatorio más grande de EE.UU. y sus primeros 150 “huéspedes” llegaron el 17 de Septiembre de 1896. En aquella fecha las obras no habían concluido y aprovecharon la llegada de estos internos para terminar de construir el alcantarillado y el muro de piedras más de 7 metros de altura.

Los internos vivían en condiciones lamentables: las instalaciones estaban infectadas de gigantescas ratas, la comida se dice que era nauseabunda, abusaban, torturaban y asesinaban a muchos de estos jóvenes, que por lo general -la mayoría- eran pobres infelices con delitos menores por robos.

Su historia negra no se detiene ahí ni a los hechos ocurridos en el temido reformatorio de Mansfield ya que en el pasado ocurrieron otros hechos sangrientos, por ejemplo: allí asesinaron a dos carceleros en 1926 a manos de uno de los prisioneros; a otro guardia en 1932 lo asesinaron golpeándole repetidamente con una barra de hierro y después dejándolo morir desangrado en la celda conocida como “el agujero”; en 1948 un grupo de presos tortura y asesina a un granjero y a toda su familia que vivían dentro del recinto del reformatorio; en 1950 aparece muerta -con un disparo en el pecho- la mujer del superintendente y aunque se dice que fue un disparo fortuito y un fatal accidente los rumores apuntaban a que fue él, su marido, quien la asesinó para no tener que pagar las costas de un divorcio; en 1955 otro interno se suicida colgándose con las sábanas de su camastro por no aguantar más las graves presiones y trato que estaba recibiendo en este maldito lugar y, finalmente, en 1959 otro prisionero se quita la vida quemándose a lo bonzo con diluyente de trementina que había robado anteriormente de la tienda de muebles del reformatorio.

Con estos antecedentes no es raro pensar en los fenómenos que pudieran suceder en su interior. Así, actualmente, tras sus puertas se desarrolla una amplia fenomenología paranormal, algunos de los investigadores pertenecientes a la Sociedad Parasicológica de Ohio han entrado dentro de sus muros y han sentido todo un abanico de extraños sucesos.

Los investigadores afirman que en su interior se siente como sus cuerpos se debilitan llegando a marearse y sentirse verdaderamente mal, en la zona donde se encuentra la celda del prisionero que se ahorcó sienten como una mano invisible quisieras ahogarlos, estrangularlos.

En la zona de la capilla se dice que otro de los internos que fue ejecutado colgándolo desde una viga que cruzaba el techo ha sido visto asomándose a través de las ventanas.

En el lugar se realizan visitas del misterios, en algunas de las visitas guiadas que organiza la Sociedad Parasicológica de Ohio algunos de los visitantes han notado como en la zona de la biblioteca han observado los famosos fenómenos llamados orbes flotando delante de sus ojos, por esta zona de la biblioteca también ha sido visto por varias personas un fantasma de mujer que se dice que es la esposa fallecida del superintendente que solía acudir a este lugar para leer libros cuando aún estaba con vida.

El doctor Ken, presidente de la Sociedad Paranormal de Ohio, afirma que en los sótanos de este lugar es donde se torturaba hasta la muerte a estos internos y que se observa a un joven que se ha identificado el espectro de George, un interno de 14 años que fue torturado hasta la muerte después de este asesinar en la enfermería a una enfermera.

En los campos exteriores del reformatorio de Mansfield se encuentra un pequeño campo santo con 215 tumbas olvidadas. Restos humanos de los que nadie reclamaron sus restos y del que también se han obtenido escalofriantes psicofonías de gritos desgarradores y alguna que otra imagen nebulosa hasta en los días más soleados –los fenómenos paranormales no tienen por qué ser siempre de noche-.

Fenómenos para los que no se tiene explicación y que, según los expertos que han investigado este interesante caso, es “como si los jóvenes que obligaban a cavar hasta sus propias tumbas en algunas ocasiones siguieran paseándose por aquel maldito lugar”.