Experiencias extrañas en el viejo convento

El viejo Convento de Santa Clara en Sevilla es uno de esos lugares que no debemos dejar de visitar si se va a capital andaluza, si se busca Arte, Historia o… Misterios.

En este mismo medio, CÁDIZDIRECTO, hemos publicado otros hechos ocurridos en este mismo lugar y, ahora, nos encontramos con otra vivencia con ese otro lado… Más allá de la vida.

Así tenemos un nuevo relato con lo sobrenatural en estas dependencias. Nuestro protagonista decía: “Yo tuve la oportunidad, hace unos meses, en diciembre, precisamente para mi cumpleaños, de recorrer las estancias más delicadas e íntimas del convento. La sala de profundis, las celdas, la cocina…Fue una experiencia para mí maravillosa. Si bien es cierto que aunque a mí me han pasado cosillas a nivel personal, no llego a ser lo sensible que en mi caso mi cuñada si lo es” relataba.

Así proseguía diciendo: “El paseo lo hicimos mi cuñado, mi cuñada y yo. Yo, ante todo, fui con todo el respeto del mundo y para nada condicionada, porque también iba pendiente de las maravillas que hay y que es una pena que se esté viniendo abajo… Dentro es como si el tiempo se hubiera parado… Quedan jarrones, copas y vasos en los armarios de la cocina… La cocina que tiene unos azulejos preciosos. Y no te lo vas a creer pero nos dio olor a comida, como si un rato antes alguien hubiera estado cocinando ahí. Había un armario en una de las habitaciones incrustado en la pared con una botella de vino, unos vasos y una biblia… En una de las ventanas de las escaleras había una silla de enea… Y yo le imaginaba allí en la silla preparada para que una monjita se sentara ahí a coser al fresco de la tarde. Una yesería magnifica en ciertos rincones… Y el coro que se está cayendo…”

“Y en una de las habitaciones con unas letras en la puerta que no recuerdo que ponían, mi cuña dijo que no quería entrar pues sentía malas vibraciones ahí y que de sentía observada…He de decirte que yo, a todo esto, lo fui grabando todo con la grabadora del móvil a lo Carmen Porter, pero en el audio no percibí gran cosa cuando lo escuche, después quién sabe… Un móvil no es apropiado para algo así. Y a la que bajábamos ya por las escaleras además de esqueletos de palomas, que da un toque bastante tétrico, el frío del mes de diciembre y que a las 6 de la tarde ya es de noche, íbamos con las linternas de los móviles y hay periódicos esparcidos por la escalera, y al enfocar unos papeles que había en uno de los escalones… ¡¿Que veo?! ¡Una estampita del Sagrado Corazón de Jesús! ¡Qué curioso! ¡Y que apropiado! Pensé yo” una experiencia inolvidable.

Otra experiencia

No así para Juan Eduardo, otra persona que, mientras visitaba el conjunto sufrió una experiencia traumática: “Estaba sentado en la zona de la fuentecita y se me acercó una monja, con malas pulgas y me dijo “Ya puedes salir de aquí que no es sitio para herejes… Pero de muy mala forma y su mirada era atemorizante. Ni rechisté, cogí y me fui. El de seguridad me dijo “¿Qué le pasa?” y le dije que me había echado una monja de allí con muy malas formas y el hombre me dijo: “Imposible, aquí no hay monjas” y me dejó helado. Lo curioso es que yo soy evangelista…”

Curiosas experiencias en un lugar que está cargado de misterios y de mil leyendas que son parte ya, de la otra historia, la historia heterodoxa, de una ciudad llamada Sevilla.