Fenómenos paranormales en la histórica Casa de Tucumán

Los fenómenos paranormales suelen estar vinculados, en muchas ocasiones, a viejas casas, quizás por Historia o por hechos ocurridos en su interior. Es el caso de la histórica Casa de Tucumán, lugar donde se proclamó de la Independencia en 1816 de Argentina y que, según los testigos, registra actividad inexplicable.

Los testigos dicen que esta casa se escuchan “ruidos, pasos, alguna que otra sombra y puertas y ventanas que se abren solas”. De esta forma es la directora del Museo Casa Histórica de la Independencia en Tucumán, María Cecilia Guerra Orozco, la que habla de esos mismos fenómenos y lo que ocurre en si interior que no es ajeno ni al personal ni a los visitantes de la misma.

“Nunca es indiferente pasar por la puerta del Salón de la Jura porque la energía de ese espacio es distinta, es emocionante. Todas las personas que trabajamos aquí, cuando pasamos por el salón, nunca quedamos del mismo modo, o te emocionás o dan escalofríos” decía María Cecilia Guerra Orozco.

Igualmente habló de lo que sienten los visitantes que pueden escuchar como personas que “lloran y otros cantan el himno” en este lugar. “Nosotros, que pasamos todos los días por este espacio, algo se siente, como una mística muy particular que no tienen otros espacios. Aunque uno vaya y vuelva todo el tiempo, hay un sentimiento más grande a la cotidianidad“.

En esos fenómenos que suceden en este edificio ella destaca los “ruidos, pasos” sin explicación y que en la Casa de Tucumán, a veces, se observa “alguna que otra sombra, alguna puerta que se abre sola, alguna ventana que se abre sola. Creemos que esta energía particular, llámese como se quiera llamar, convive con nosotros y somos muy respetuosos porque esta casa no es nuestra sino de todos los que estuvieron antes y quienes estarán después” decía la directora.

Patrimonio histórico

“Es nuestra historia y seguramente estos ruidos y cosas con las que convivimos forman parte de la historia de esta casa” afirmó.

La casa original fue edificada en la década de 1760 por el empresario Diego Bazán y Figueroa en virtud a la dote del matrimonio de su hija Francisca Bazán con el español Miguel Laguna. La Revolución de Mayo marca la historia del edificio y la casa es alquilada al gobierno revolucionario teniendo funciones de cuartel para oficiales y tropa tras la Batalla de Tucumán (Argentina). Posteriormente se celebraron en ella las sesiones del Congreso de Tucumán, marzo de 1816 y enero de 1817.

En la Casa de Tucumán se proclamó la declaración de Independencia el 9 de julio de 1816 pasando a manos privadas siendo comprada, en 1874, por el Estado siendo edificio de Correos y, en 1903, casi demolida por el estado en el que se encontraba. Sólo se salvó de la demolición el Salón de la Jura de la Independencia lugar donde se registra la mayor “actividad paranormal” descrita.