El enigma, y la maldición, de la sagrada ‘Lanza del Destino’

/Es uno de los grandes tesoros de la cristiandad y a la que se le otorgan grandes poderes al haber estado en contacto directo con la sangre de Jesucristo. La empuñaba un centurión romano llamado Longinos.

Longinos tenía la misión de acelerar la muerte del ajusticiado en el monte Golgota, normalmente asestaba un fuerte golpe al reo en las piernas y quebraba sus huesos haciendo que perdiera el apoyo de las piernas y no pudiera usarlas para ganar cada sorbo de aire, de oxígeno, salvador. El ajusticiado moría asfixiado.

Pero Longinos no actuó de la misma forma con Jesucristo, cumpliendo así la profecía que anunciaba que al Mesías no se le quebrarían los huesos. El centurión observó la inmovilidad del reo y pensó, de forma acertada, que podría haber muerto ya por el “valor” añadido que tenía el tormento que había sufrido antes de ser crucificado. Lo hizo al modo romano, de forma certera, de forma militar, acabando con la poca vida del Crucificado pese a que ya, en ese momento, el momento crítico de la muerte se había cumplido.

Longinos comprendió, tras asestar aquel lanzazo, que aquel hombre era especial… Se arrepintió y se convirtió al cristianismo e incluso defendió a los cristianos, hecho que le costó su propia muerte por decapitación ganándose los altares.

En la actualidad es San Longinos tiene su estatua en la vaticana basílica de San Pedro, realizada por Bernini y representado con su lanza. Soporta uno de los pilares de la cúpula de tan sagrado lugar.

La lanza de Longinos sería objeto de búsqueda y ansiaba ser poseída por aquel gobernante que, conociendo su leyenda, la tomara. La presunta “lanza de la crucifixión” tiene su particular leyenda/maldición que dice que todo aquel gobernante que la posea morirá cuando la pierda, así  fue poseída por diferentes reyes y emperadores: Constantino, Teodosio, Justiniano, Alarico, Teodorico, Carlos Martel, Carlomagno, Federico “Barbarroja”, Napoleón Bonaparte o Adolfo Hitler, curiosamente éste se suicidaba mientras el ejército americano recuperaba la ‘Lanza del Destino’.