La historia de los espías nazis en Cádiz

La situación geográfica de Cádiz es privilegiada dentro de la península ibérica, es por ello que en tiempos de guerra siempre fue un punto codiciado y donde hubo un especial interés de todos los bandos por su control o, al menos, por infiltrar agentes y espías como fue el caso de la IIª. Guerra Mundial y los nazis.

Seguramente haya muchas personas que desconozcan la importancia que tuvo en este aspecto nuestra provincia, indudablemente la presencia de tropas aliadas en Gibraltar hacía que interceptar las comunicaciones de estos y sabotear su transportes fuera prioritario.

Uno de esos lugares que nos recuerdan ese vestigio del Tercer Reich en Cádiz se encuentra en la localidad de Zahara de los Atunes y tiene por nombre la Playa de los Alemanes, allí era donde los nazis tenían fijada su base de operaciones “secretas” en el que operaban en España bajo la protección siempre del régimen dictatorial del país. Fue un punto donde se enmercaban domicilios que eran empleados como “antenas” que, de forma codificada, daban cumplida información de todo lo que sucedía en nuestras costas. Pasada la guerra estas casas pasaron a ser parte de su retiro y protección.

En esta zona de Cádiz vivieron muchos de aquellos alemanes refugiados después de la IIª. Guerra Mundial al amparo del régimen de Franco. Además, durante el conflicto bélico, era en sus costas donde se aprovisionaban los submarinos alemanes aprovechando el marco de neutralidad y falsa imparcialidad de España. Igualmente era donde se nutrían de equipo las redes de sabotaje alemanas

Este tipo de acciones tuvieron la corroboración por parte del historiador y político linense Alfonso Escuadra quien documentó varias incursiones y naufragios de las unidades de la armada del Tercer Reich teniendo como fechas de actuación entre el 18 junio de 1941 al 22 de febrero de 1944, donde al menos dos de ellas tuvieron como escenario la Playa de los Alemanes.

Espías alemanes y nazis

Entre los espías que estuvieron en Andalucía destacaban los hermanos Ludwig, Otto Rehn, Patricio Drexler o el embajador Gustav Draeger (amigo personal de Queipo de Llano) llevando acciones de aprovisionamiento de combustible, medicamentos otras incursiones militares en el Estrecho de Gibraltar, aunque también era aprovechado para descansar y gozar de las bondades del clima.

Los medios oficiales del régimen de Franco oscurecían este tipo de hechos para que no trascendieran de cara a los medios de comunicación internacionales, de hecho pasó desapercibida la construcción de un bunker militar construido a mediados de 1940 entre la referida Playa de los Alemanes y la Playa de Atlanterra.

De las simpatías del Tercer Reich por España (aunque se dice que Hitler no soportaba a Franco y sus ambiciones) uno de los pesos pesados nazi, como Heinrich Himmler, aprovechó la entrevista de Hitler y Franco en España para ir a lugares que consideraban “mágicos” como el Monasterio de Monserrat y Toledo, en busca de reliquias y objetos sagrados por los que sentían auténtica fascinación.

La costa gaditana se iba a constituir como un referente en el que el jefe de las SS, Heinrich Himmler, también destacó un equipo que actuó en España en busca, por ejemplo, del Santo Grial, que pudiera parecer más propio de una película de Indiana Jones o de espías que de la realidad pero lo cierto es que fueron acciones verdaderas en las que se les facilitó los accesos a puntos como los ya mencionados anteriormente.

Así pues, con posterioridad, España se convirtió en refugio de nazis fugados y en búsqueda por parte de los aliados, como el caso de León Degrelle (repartido entre Sevilla y Málaga) y la zona de la Playa de los Alemanes fue, igualmente, un bastión vital.