Las niñas espectrales de la Avenida del Paseo Victoria Eugenia de Algeciras

/El misterio nos lleva a Algeciras (Cádiz) de la mano del programa “Cuarto Milenio”, dirigido por Iker Jiménez, donde se tuvo la oportunidad de entrevistar a un testigo que vivió algo muy particular relacionado con lo que se podría denominar, a priori, como una aparición de carretera.

Así el testimonio de Pablo Casares Crespo se antoja de lo más interesante pese a que su experiencia tuvo lugar un lejano año ya de 2010, en pleno invierno. El protagonista circulaba con su vehículo por la Avenida del Paseo Victoria Eugenia, dirección al Varadero, cuando se detuvo en un semáforo. Fue entonces cuando reparó que, entre los automóviles aparcados a su derecha, a cierta distancia, había dos niñas que parecían estar jugando al borde de la carretera.

Pablo comprobó que no venían más coches por la avenida, eran las 3:00 h, en plena noche, y por su cabeza planeó la pregunta sobre lo que estarían haciendo aquellas dos niñas, que no tendrían más de 8 o 9 años, con ropa de otra época, en aquel lugar. Pero el semáforo se puso en verde y nuestro protagonista siguió la marcha, conducía a poca velocidad, con precaución no fuera a ser que se le cruzaran las niñas.

Fue cuando, llegando a la altura de donde se encontraban, de repente, una niña se puso en medio de la carretera y la obligó a parar su automóvil, fue entonces cuando la segunda niña comienza a golpear al cristal del copiloto captando la atención de Pablo. Tras unos segundos se despegó de la ventanilla y lo dejaron que prosiguiera.

El testimonio de Pablo Casares resulta intrigante pues observó como las niñas tenían un rictus rígido, sin mayor sentimiento facial, lucían cabello corto y moreno, los ojos de una de ellas eran oscuros. Tras cinco o seis segundos de tensa espera, sin saber si querían ayuda o no, avanzó con su vehículo y cuando se distanció unos metros ya no había nadie, habían desaparecido.

Como posibilidad apuntó los rumores de algunos vecinos que afirman que en las casas cercanas “pasan cosas raras” y se podrían relacionar con esta aparición o como se le quiera llamar o catalogar.

Pablo Casares es hoy ingeniero, tenía en aquel año 2010 la edad de 18 años, y le cambió la forma de ver temas del llamado “misterio”, sin duda por la fuerte impresión que le causó esta experiencia.

Las preguntas son muchas en torno a esas niñas: ¿Quienes eran?¿Qué querían?¿Eran apariciones?¿Qué razón las ataba a aquel lugar? Preguntas que carecen, de momento, de respuestas y que se producen en un lugar donde, por experiencia y testimonios reservados, sabemos que ocurren más hechos de los narrados.