La verdadera historia del misterio y fenómenos extraños de ‘Malasaña 32’

La película “Malasaña 32” pone de moda un caso extraño, inexplicable, misterioso que, a buen seguro, va a ser motivo que muchas personas lo pasen mal, pasen miedo…

Vivir se ha convertido, para muchos, en una lucha diaria: subida de precios, impuestos, tasas, imprevistos… Si para colmo al llegar a casa, a nuestra recién estrenada casa, nos encontramos que está habitada por fantasmas la cuestión se convierte en casi una odisea o una maldición.

Eso debe pensar el vendedor de cierto inmueble en Madrid, se llama Evlogi Modev, trabaja para una inmobiliaria llamada API Monteleón, y el piso en cuestión se encuentra en pleno centro de la Villa y Corte, en el número 3 de la calle Antonio Grilo.

Evlogi Modev dice sobre el inmueble encantado que “comprar una vivienda con fantasma o sin fantasma es lo mismo que con muebles o sin muebles”, sabedor que la vivienda tiene un terrible pasado y buscando comprador -y publicidad- entre aquellos amantes por lo desconocido en su vertiente más terrorífica “al estilo de la casa de Amityville en Estados Unidos”.

La llaman apropiadamente “la Casa Maldita de Madrid“, y desde el portal de entrada -cubierto por grafitis que aún no saben lo que es el Arte urbano- ya da “mala espina”.

Modev dice sobre su particular casa encantada que “no teníamos ni idea del pasado del edificio hasta que unos clientes nos cancelaron una cita después de enterarse de su fama en internet. Les daba mal rollo”.
El anuncio que pusieron para captar posibles compradores decía: “Si te gusta el riesgo, si te atreves con todo y las leyendas urbanas, aun siendo reales, no te amedrentan, te invitamos a conocer esta finca y su historia. La casa del terror se queda en un juego de niños comparado con… ¿Tu futura casa?”, desafía la publicidad”. El precio no puede ser más simbólico: 113.666 euros.

Y parece que el reclamo ha tenido éxito pues la venta ya está “casi apalabrada” existiendo muchos interesados en ellas.

¿Pero qué historia real tiene la vivienda?

El origen del mal lo encontramos en la calle Antonio Grilo número 3 un lejano ya día de 2 de mayo de 1962 a las 8:30 horas. Aquel fatídico día la policía recibe una llamada, era festivo en Madrid, y la voz al otro lado del hilo telefónico decía haber asesinado a su esposa y sus cinco hijos, y amenazaba con suicidarse.

La policía localizó la llamada y se personó en el inmueble comprobando la veracidad de lo dicho por el asesino. Aquel hombre se atendía al nombre de José María Ruiz Martínez, sastre, que tomó un martillo, una pistola y un cuchillo de cocina y realizó su sanguinario acto, pero además mostró los cadáveres de sus hijos a través del balcón, por la tercera planta, posteriormente cumplió sus amenazas y se suicidó pegándose un tiro en la cabeza.

La revista “El Caso”, en su número 522, publicó una noticia en la que se podía leer en ella “enloquecido por las deudas que le había dejado la construcción de un chalet de lujo en villalba” y asesinó a su familia.

Han pasado más de cinco décadas de aquel terrible episodio de la crónica negra de Madrid y su actual propietario, Javier, dice que vivir allí da miedo y “a veces es imposible no sugestionarse” cuando se conoce su historia.

Pero hay más. En el mes de abril de 1964, una chica soltera de veinte años, Pilar Agustín Jimeno, estranguló a su recién nacido y lo escondió en un cajón. Otro hecho terrible.

Felipe Braña Marcos era camisero que vivía en la primera planta del edificio, en 1945 apareció muerto sobre su cama, era el 8 de mayo. Murió de un fortísimo barco en la cabeza.

El inmueble atesora la nada despreciable cifra, y trágica, de ocho asesinatos y un suicidio, suficiente para pensar en ‘casas encantadas’.

Sucesos paranormales

Y comienzan los hechos extraños, los trabajadores de una empresa de ascensores que instalaban allí el mismo decían que “hay algo raro en el edificio” y que la obra se ha retrasado debido a “entre unas cosas y otras, llevamos casi dos años para terminar un trabajo que no debía llevar más de tres meses”, ya que “desde que empezamos aquí, la empresa ha empezado a ir de mal en peor”

Los trabajadores no dudan en afirmar que “la casa está maldita, y no sólo la casa, sino toda la calle”, y ello viene motivado por que en la calle Antonio Grilo hay constancia de una decena de crímenes más.

Buscando explicaciones

Parece que el lugar donde se encuentra el edificio está asentado sobre un viejo terreno en el que existía un cementario y el beaterio de santa catalina de sena en el siglo XVI, debido a ello se le conocía como ‘calle de las beatas’.

En 1909 una mujer paralítica, sabedora de la infidelidad de su esposo, fue a casa de su amante y trató de echarle ácido por encima, un corrosivo llamado vitrolo.

Tan sólo un año, en 1910, después un hombre se arrojó desde la ventana de una quinta planta.

En 1913 un niño murió atropellado por un carro.

En 1918 un vecino de la calle Antonio Grilo se lanzó desde el viaducto de la calle Bailén.

Siguiendo este rosario de hechos trágicos un matrimonio es asaltado por un hombre que degolló al marido.

En 1932 la prensa titulaba “Sangrienta riña entre dos pinches” que enfrentó a dos cocineros del café de San Bernardo, uno golpeó al otro con una botella de vino en la cabeza y el atacado se revolvió clavándole en el vientre un cuchillo de cocina de gran tamaño.

Muertes y hechos violentos en una calle que tiene un epicentro en el número tres, y que hoy tiene un cartel en el balcón que dice ‘Vendo casa encantada, razón aquí’.