Misteriosa señal regular captada de una ‘estrella’ a millones de años luz

Las recientes imágenes del «James Webb» sobre nuestro universo están poniendo al descubierto nuevas fotografías que ni siquiera sospechábamos, de inusual y extraña belleza así como de seguir avanzando en el conocimiento que tenemos del mismo.

Ahora los científicos han detectado lo que se ha llamado «un extraño «latido» de radio» desde una lejana galaxia de las que nos separan miles de millones de años luz. Han sido los astrónomos del prestigioso MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) quienes la han captado y que está dotada de una «sorprendente regularidad».

El hallazgo se ha publicado en la prestigiosa revista «Nature» y ha sido clasificada como una FRB o Ráfaga de Radio Rápida, muy intensa, con un punto de partida localizado pero ignorando de que cuerpo puede llegar la misma. Su duración es el pocos milisegundos y persiste has tres segundos, que es unas 1000 veces más que la mayoría de las FRB, de ahí sus extrañeza.

La misteriosa FRB 20191221A

Desde el MIT se indicó que «el equipo detectó ráfagas de ondas de radio que se repiten cada 0,2 segundos en un claro patrón periódico, similar al de un corazón que late».

Se ha etiquetado por FRB 20191221A y es la de mayor duración captada hasta el momento sin conocerse su fuente exacta. Normalmente una FRB suele tener como origen un púlsar de radio o de un magnetar, ambos tipos de estrellas de neutrones, núcleos colapsados de estrellas gigantes extremadamente densos y que giran rápidamente.

Al respecto, Daniele Michilli, del Instituto Kavli de Astrofísica e Investigación Espacial del MIT, decía: «No hay muchas cosas en el universo que emitan señales estrictamente periódicas. Los ejemplos que conocemos en nuestra propia galaxia son los púlsares de radio y los magnetares, que giran y producen una emisión similar a la de un faro. Y creemos que esta nueva señal podría ser un magnetar o púlsar con esteroides».

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Los científicos opinan que este tipo de señal periódica podría usarte como una especie de reloj astrofísico y saber cuándo se puede alejar la Tierra de ella o viceversa admitiendo el desconocimiento que aún se tiene en este sentido.

Desde 207 se han descubierto muchos tipos de FRB «el más reciente por el Experimento Canadiense de Mapeo de la Intensidad del Hidrógeno (CHIME), un radiotelescopio interferométrico compuesto por cuatro grandes reflectores parabólicos que se encuentra en el Observatorio Radio Astrofísico del Dominio en la Columbia Británica, Canadá».

El CHIME tiene la particularidad de observar el cielo mientras el planeta gira registrando las ondas de radio emitidas por el hidrógeno, también es sensible a las «ráfagas de radio rápidas» que, desde 2018, ha captado cientos de ellas y que, como explicación, se debían a estallidos ultrabrillantes de ondas de radio que duran unos pocos milisegundos antes de apagarse.

Anterior caso de FRB regular

Hay otra señal que tiene un patrón regular, una FRB periódica, una señal que «consistía en una ventana de cuatro días de ráfagas aleatorias que luego se repetían cada 16 días. Este ciclo de 16 días indicaba un patrón periódico de actividad, aunque la señal de las ráfagas de radio reales era aleatoria en lugar de periódica».

Michilli explicaba: «Era inusual. No solo era muy larga, con una duración de unos tres segundos, sino que había picos periódicos que eran notablemente precisos, emitiendo cada fracción de segundo -pum, pum, pum- como un latido del corazón. Es la primera vez que la señal en sí es periódica».

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FRB 20191221A tiene similitudes con los púlsares que los ocasione estrellas de neutrones que emiten haces de ondas de radio cuando la estrella gira y que parecen pulsar, aunque esta nueva es un millón de veces más brillante y podría ser un púlsar o magnetar de radio distante, aunque estos son menos brillantes y de ahí su extrañeza.

«El CHIME ha detectado ahora muchas FRB con diferentes propiedades -subraya Michilli-. Hemos visto algunos que viven dentro de nubes que son muy turbulentas, mientras que otros parecen estar en ambientes limpios. Por las propiedades de esta nueva señal, podemos decir que alrededor de esta fuente hay una nube de plasma que debe ser extremadamente turbulenta».

«Esta detección plantea la cuestión de qué podría causar esta señal extrema que nunca hemos visto antes, y cómo podemos utilizar esta señal para estudiar el universo -señala Michilli–. Los futuros telescopios prometen descubrir miles de FRB al mes, y en ese momento podríamos encontrar muchas más de estas señales periódicas».

Se especula, con base, que pudiera tratarse de una estrella de neutrones aunque, de momento, sea todo un enigma por resolver.