Nuevas sorpresas en el estudio de las misteriosas Líneas de Nazca

La Líneas de Nazca (o Nasca) son, sin duda alguna, una de las mayores atracciones que tiene una zona tan árida como la pampa donde se encuentra con la particularidad que sólo pueden ser vistas desde el cielo. Así son muchas las figuras que nos podemos encontrar y que, todas, tienen una denominación tales como el colibrí, la araña, el robot. Ahora son, nuevamente, noticia debido a la identificación real de lo que se encuentra dibujado sobre el terreno.

En virtud de ese nuevo estudio nos encontramos ante un concienzudo análisis sobre el terreno y de las investigaciones previas de estos dibujo sobre las líneas de Nasca al sudoeste de Perú.

Hay que decir que se le atribuya a la cultura nazca, similar a la que nació en Paracas, entre los años 700 a. C. y 200 d. C., abarcando esta desde los años 100 d. C. y 600 d. C. Se encuentra a 450 kilómetros al sur de Lima, próxima al océano Pacífico donde hay otras pampas tales como las de Ingenio, Nazca, Palpa y Socos.

Entre Palpa y Nazca, en la pampa de Socos, están estas impresionantes líneas trazadas en el suelo que tienen una media de entre 40 y los 210 centímetros. Es curioso pues están excavadas sacando la primera capa de tierra negra y rojiza que toma un color violáceo al caer la noche.

En esta región hay todo tipo de líneas y dibujos que se extienden por 520 km², prolongándose hasta un área de 800 km². La media, en longitud, de las líneas son variables pero hay dibujos que tienen hasta 275 metros de largo.

Ahora han sido unos científicos que han publicado su trabajo en el Journal of Archaeological Science: Reports quienes afirman que las aves relacionadas hasta el momento con sus respectivas figuras no serían correctas. “Hasta ahora, estos pájaros habían sido identificados en base a impresiones generales o algunos rasgos morfológicos presentes en cada figura. Por eso observamos de cerca las formas y tamaños relativos de los picos, cabezas, cuellos, cuerpos, alas, colas y patas de las aves y las comparamos con las de las aves modernas en Perú”,dice Masaki Eda, del Museo de la Universidad de Hokkaido.

Aplicando una metodología y enfoque ornitológico para la identificación se determinó que hay figuras que no están bien clasificadas, así la figura del colibrí iría a la de un ave ermitaño; otro error sería la del pájaro guano -y un pájaro previamente no identificado- como pelícanos. Se les ha relacionado con cóndores y flamencos no hallándose argumentos para volver a clasificarlos nuevamente.

Se identificaron estas aves fuera de su hábitat natural: “La gente de Nasca que dibujó las imágenes pudo haber visto pelícanos mientras recolectaban comida en la zona costera. Nuestros hallazgos muestran que (los pueblos preincaicos) dibujaron aves exóticas, no locales, y esto podría ser una pista de por qué las dibujaron en primer lugar”.

Los ermitaños se les pueden encontrar en los bosques en las laderas orientales de los Andes y en el norte cerca de Ecuador, los pelícanos en las zonas de la costa, por ello algunos es extraño encontrarlos en la pampa, pero lo cierto es que han pasado siglos y no se podría asegurar que estos no hubieran estado en alguna ocasión poblando esta zona, por poco que hubiera sido el tiempo y, así, servir de inspiración a sus autores.

Las Líneas de Nasca tienen más de dos milenios y plantean mil interrogante sobre su propósito. Para unos era una especie de calendario, para otros sólo un lugar de culto y otros, como Erich von Dániken, era fruto del trabajo de los extraterrestres. Se analizan, en la actualidad, las cerámicas locales y hallar el mecanismo de fabricación de estos dibujos que pueden ser vistos desde el espacio.