Resuelto el misterio del “Paso del Dyatlov”

Es uno de los incidentes más extraños que han sucedido en las últimas décadas y sobre los que siempre pesó la leyenda acerca de la muerte, en febrero de 1959, de nueve montañeros que murieron en una zona elevada de los Urales llamada la “Montaña Muerta”.

A ciencia cierta no se sabe que ocurrió, tal vez los nueve montañeros fueron alcanzados por una avalancha,una borrasca, el hielo roto del glaciar, son muchas hipótesis y muy pocas repuestas al que se dieron muchos tintes de sobrenatural en la antigua Unión Soviética. En el libro “Dead Mountain” del documentalista estadounidense Donnie Eichar, escribe:

“Dos figuras caminan penosamente cruzando un paraje nevado.Es por la tarde, aunque sería difícil precisar la hora. El sol es solo una mancha más clara detrás de la cubierta de nubes.
Sus amigos llevan diez días desaparecidos. Los hombres se repiten una y otra vez que esto es una misión de rescate, y no de recuperación. A través de la neblina que les desorienta y que desdibuja el relieve, distinguen algo que no es una roca ni un árbol. Una sombra oscura y gris. Al acercarse encuentran una tienda que se agita al viento, con el techo parcialmente hundido bajo el peso de las recientes nevadas.  Gritan llamando a sus amigos, pero no hay respuesta”.

Y muchas preguntas comienzan a aflorar como, por ejemplo, la violencia que tenían algunos cadáveres como marcas de lesiones violentas en un punto, los Urales, en plena frontera con Siberia, el cuerpo de Liudmila Dubinina ‘Liuda’ no tenía lengua, se la habían arrancado, varios muertos tenían la ropa cambiada o  apenas llevaban prendas encima a temperaturas bajo cero (entre -30 y -40 grados), el misterioso destello de luz de la última fotografía de Igor Dyatlov, los altos niveles de radiación de las ropas o la razón por la que estaba rasgada la lona de sus tiendas de campaña.

Explicaciones

Hipótesis sobre las muertes hubo muchas, desde un ataque de los mansi –indígenas de los Urales-, que fueron atacados por un grupo de hombres armados, que fueron víctimas de un cohete experimental soviético y de ahí el silencio gubernamental -aunque los documentos desclasificados con la caída de la URSS indicó que las pruebas se realizaron en la isla de Hayes a más de 2.000 kilómetros de allí-.  Otras más peregrinas es que fueron atacados por extraterrestres, el Yeti o seres de otras dimensiones.

Comienzan a surgir otras explicaciones, por ejemplo: los hematomas fueron provocados por la caída por el barranco, ‘Liuda’ no tenía lengua ya que los microorganismosde un río de la comieron, con la ropa trataron de hacer torniquetes y el destello de luz fue un accidente. Sobre la radiación de las prendas podrían ser como producto de las pruebas realizadas en las islas de Novaya Zemlya -a 1.400 kilómetros-, al menos en opinión de Donnie Eichar,

Pero, ¿cuál fue la razón por la que nueve montañeros experimentados salieron de sus tiendas sin apenas ropa y a temperaturas mortales?

La respuesta es que “los mató la montaña”, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOOA), los vientos aquella noche eran moderados, no peligrosos -de 60 km/h-, pero la forma que tiene la “Montaña Muerta” dio lugar a un torbellino de Von Kármán que habría enviado una ráfaga de infrasonido contra la zona en la que estaba los montañeros y el viento formara un minitornado con  un zumbido inaudible que fue “terrorífico, con efectos fisiológicos. El impacto del infrasonido pudo hacer que los montañeros entraran en pánico, sintieran asfixia o vértigo, se desorientasen y buscasen una salida de la tienda”, de esta forma habría sido una onda acústica mortal.

Rusia reabrió el caso hace escasamente un año dictaminando que los montañeros simplemente murieron debido a los efectos de una avalancha, respuesta que no fue satisfactoria para los familiares de las víctimas.