S.O.S. en la Estación Espacial Internacional

Hablando ayer con un amigo que trabaja en temas de la tecnología aeroespacial me decía: “Cuidado José Manuel, la ISS (Estación Espacial Internacional) se cae a pedazos“, y casi me eché a reír. Mi afirmación se basaría en el desconocimiento: “Hombre, para estar ahí arriba tendrá las máximas condiciones de seguridad” y esa persona me respondía: “Es vieja, lleva mucho tiempo funcionado y el material está degradado”. Y razón no le faltaba.

Curiosamente por la noche leía una información que me recordaba aquel comentario y que ponía de manifiesto aquella realidad. Los cosmonautas rusos de la ISS (EEI) encontraron grietas no transversales en el módulo Zariá según comunicó el responsable del segmento ruso de la plataforma orbital Vladimir Soloviev al medio RIA Novosti.

Agotamiento de los materiales

Hay preocupación entre los científicos por esta razón pues el estado de los módulos podría estar en condiciones similares y estas grietas son una mala noticia. Así se encontraron grietas en el módulo ruso Zvezdá y estas mismas podrían desplazarse al módulo Zariá e incrementar las que ya hay.
Así el responsable ruso indicó que la vida útil de ambos módulos ha llegado a su fin y será necesario otra estación espacial pues esta ya no es segura.
En líneas generales todos los aparatos en el interior de la misma han superado su tiempo de vida, lo que es la hermeticidad y los instrumentos de a bordo que ya comienzan a resentirse, decía Soloviov.

El 31 de julio el Consejo Científico y Técnico de Roscosmos dio “luz verde” a la creación de una nueva estación espacial ruso y afirmaron que después de 2024 la actual, en su segmento ruso, puede “crear riesgos adicionales”.

Te Interesa:  Alto secreto: lo que nunca se contó del "Síndrome de la Colza"

Pero no son los únicos problemas de la ISS pues “las goteras” son cada vez más continuas. Entre ellas pues la rotura de un inodoro en la sección rusa que informó el 19 de octubre de 2020 el cosmonauta Anatoly Ivanishin informó al control en Tierra.

Las goteras de la ISS

Posteriormente surgió el problema del suministro de oxígeno ruso que es considerado como “potencialmente grave”; el agua para generar el oxígeno se había acabado y sin ella no se podría hacer nada. Hay que tener en cuenta que el sistema de la NASA puede soportar a seis miembros y que hay tanques de repuesto en caso de una emergencia.

También el horno que se usaba para calentar la comida se estropeó y todo ello pues da que pensar y, sobre todo, genera dudas sobre la seguridad de la misma. Desde Roscosmos -dado que los problemas parecen focalizarse en la sección rusa– se indicó: “Todos los sistemas de la estación funcionan normalmente, no hay peligro para la seguridad de la tripulación ni para el viaje de la ISS”.

En 2019 se detectó otra fuga de aire que se localizó y se solucionó pero a los astronautas/cosmonautas destinados en la ISS les ha tocado hacer de fontaneros, electricistas y lo que se ha terciado para solucionar los problemas de “goteras” en la ISS. La fuga se solución tapándola con cinta Kapton, una película de polímero adhesivo que puede soportar temperaturas radicales. No es la primera vez que se parchea la ISS pues en 2018 se aplicó este mismo remedio -que no parece el mejor- a otra fuga.

Te Interesa:  Sorprendente nueva hipótesis sobre la función de Stonehenge

El cosmonauta Gennady Padalka ya dijo que los módulos rusos están agotados y muchos equipos caducados y esto es una buena prueba de ello. China o Rusia ya han planteado poner en órbita nuevas estaciones espaciales que sustituyan a la antigua ISS –basada en la MIR– y que parece que la hora de la jubilación está tocando a su puerta antes que ocurra una desgracia.