¿Se pueden cumplir las pesadillas?

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- A veces suceden hechos tan extraordinarios que nos cuesta trabajo creer que son ciertos si no fuera por la crudeza de los acontecimientos que verifican que pertenece a la más dura de las realidades. Una de esas duras realidades es la que me dispongo a contarles.

Antes permítanme hacerles una pregunta: ¿Creen en sueños premonitorios? ¿Creen que se puede soñar con el futuro y que este se cumpla tal y como lo ha soñado? Y no me refiero a un deja-vu, sino a algo más complejo que, quizás, cuando lea esta historia lo comprenda.

Isaac era un chico que siempre había deseado tener una moto, un vehículo de pequeña cilindraba que lo ayudara a desplazarse de forma rápida  y efectiva por la ciudad e, igualmente, le diera más autonomía que tener que depender de los autobuses.

Aprobó sus notas de forma satisfactoria y pidió a sus padres un ‘Vespino’ y estaban dispuestos a comprarlo pero la noche antes a ir al concesionario su madre tuvo un sueño en el que veía sangre, dolor y una moto blanca.

A la mañana siguiente, en el desayuno, mucho fue lo que hablaron de comprar o no aquella noto y, a regañadientes, la mujer aceptó que tuviera aquel ‘Vespino’ siempre y cuando no fuera de color blanco. Así lo aceptó y eligió el negro como color de la misma.

Los meses siguientes discurrieron con normalidad, todo parecía ir bien y aquel sueño sólo el recuerdo de una mala noche, una pesadilla.

Un sábado noche, al filo de las dos de la madrugada sonó el teléfono en casa de Isaac. Era la policía que comunicaba a la familia el grave accidente de su hijo, debían desplazarse al hospital. La familia nerviosa fue al centro hospitalario donde confirmaron el accidente y fallecimiento del chico. Había sido un accidente de moto, una de gran cilindrada se había saltado un semáforo impactando de lleno contra el ‘Vespino’ negro de su hijo, en el frío asfalto el cuerpo del chico, sangre, su ciclomotor negro y una Honda de color blanco…