Una historia de Halloween para morir de miedo

Son muchas las historias que esta noche se contaran con motivo de Halloween, la noche en la que el mundo de los muertos convive con el mundo de los vivos, la noche del truco o trato y de los disfraces o de las películas de terror.

Un reto «más allá de la muerte»

Si te gustan este tipo de relatos permíteme contarte uno, uno tan popular como aterrador y que tiene como escenario un cementerio. María era una chica cuya familia tenía una gran movilidad por temas de trabajo, esto originaba que no pudiera hacer amistades con amistad o que estas no fueran muy constantes. En uno de aquellos traslados sus nuevos amigos retaron a la joven a pasar una noche en un cementerio cercano y poner una nota en una tumba, al final del mismo, que decía: «Yo estuve aquí».

La chica, para hacer amigos e integrarse, aceptó el reto y entró en el cementerio con la nota, camino, entre tumbas, de la más alejada, donde pondría es nota. Ella iba con cautela, entre el frío mármol avanzaba dejando siluetas de cruces y otros adornos funerarios tras ella, para dentro se decía: «¿Para qué habré aceptado entrar aquí?».

Susto de muerte

Entonces llegó a la última tumba y puso la nota en la tumba, la mano le temblaba, estaba aterrada, el miedo lo destilaba. Entonces, puesta la nota en la tumba, echó a correr pero… ¡¡¡Horror!!! Algo la agarró por la bota, algo la tenía retenida.

Los amigos que aguardaban en la salida se impacientaban entre risas y nervios, pasaron las horas y no apareció y, pensaron, que debió «rajarse» y estar ya en su casa.

Te Interesa:  La 'casa encantada' de la calle Escaño en San Fernando

A la mañana siguiente buscaron a la joven y no aparecía así que fueron al cementerio en busca de la última tumba donde estaba el cadáver de María, con su bota enganchada en la rama de un árbol, María murió una noche de Halloween de miedo.