Urbex y rituales satánicos en la antigua ‘Casa de Beneficencia’

Los amantes del misterio, en muchas ocasiones, no se dan cuenta del alcance de sus actos y penetran en lugares para los que no se tiene el respectivo permiso o que se encuentran en un estado tan malo de conservación que supone un riesgo de accidente para ellos.

En los últimos años estamos asistiendo a un fenómeno curioso como es el de Urbex, o lo que es lo mismo “Exploración urbana” de lugares abandonados que se encuentran en sitios apartados a los núcleos urbanos, zonas industriales o parcelas en las afueras. Es el mismo fenómeno de la infiltración que, a veces, se relaciona con la exploración de zonas activas o sitios habitados.

Objeto de estas investigaciones son zonas tan inaccesibles como, por ejemplo, el alcantarillado o ventanas y chimenea que están a muchos metros de altura. Es una práctica que encierra su riesgo y que se be ir con mucho cuidado.

Aquellos que buscan lugares encantados les ocurre lo mismo, los más cautelosos lo hacen habiendo visitado el sitio con anterioridad y habiendo marcado los lugares que entrañan un riesgo para poder hacer una visita con autorización y “segura” de cara al visitante. Pero esto no es siempre así pues hay muchos imitadores de programas de misterio e investigación como “Cuarto Milenio” que se atreven a iniciar su propia exploración y búsqueda de lo paranormal sin un mínimo de conocimiento o todo lo anterior y ahí es donde sobrevienen accidentes que pueden derivar en la muerte o heridas de consideración.

Casa de Beneficencia u Hogar del Comandante Aguado

Un ejemplo de ello es lo que ha sucedido con la Diputación de Teruel, propietaria de un edificio histórico, que era visitado por personas con otros fines más esotéricos y oscuros. Desde la Diputación se han denunciado los hechos a la Policía Nacional y es que, si a todo lo anterior, lo combinamos con rituales negros, satánicos, podemos encontrarnos ante situaciones tan desagradables como arriesgadas.

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En este edificio, el Hogar del Comandante Aguado, nos encontramos que se han realizado rituales satánicos como demuestran las marcas que se han dejado en el mismo como una carta del Tarot con una estrella de cinco puntas, muy empleada en este tipo de ritos con un alto valor simbólico.

Así se “han colado” en muchas ocasiones dentro de este edificio dejando las evidencias de dichas prácticas por lo que ha obligado a la Diputación Provincial de Teruel (DPT) a destinar una partida presupuestaria de 35.000 euros al objeto de tapiar los accesos al Hogar del Comandante Aguado, que antaño fue la “Casa de Beneficencia” de la ciudad.

Se cree que tapando los accesos ya dejarán de acudir los jóvenes a realizar “juegos satánicos” o eso es lo que cree el presidente de la institución, Manuel Rando. A la decisión se llegó luego de detectar la presencia de entradas no autorizadas en el edificio para realizar todo tipo de prácticas satánicas y dejar evidentes grafitis e itinerarios. La Policía Nacional investiga la posible identidad de aquellos que han penetrado en el interior.

Se trata de un edificio muy grande, con casi 18.000 metros cuadrados que se encuentran distribuidos en cuatro plantas. Tiene su Historia pues data su construcción del siglo XVIII y es propiedad de la DPT, debido a las dimensiones del mismo y el gasto que supondría rehabilitarlo en la actualidad se encuentra sin uso, para unos está abandonado y para otros sólo cerrado en espera de una mejor economía que devuelva su lustre perdido al mismo.

Así, al tapiarlo se impide el acceso a la propiedad, el vandalismo y posibles rituales no deseados en un claro delito de “allanamiento”. Se da la circunstancia que el Gobierno central diseñó un Museo Etnográfico Nacional en este mismo edificio aunque se acabó por descartar la idea, quizás por ese mismo gasto.

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Misterio, fantasmas, urbex, rituales satánicos, todo se une en un edificio con tanta historia como interés despierta en aquellos que, en muchas ocasiones, no entienden de propiedad o del riesgo que entraña explorar un lugar así o usarlo de “altar” de ritos que, a veces, lo logran ni entender.