Misteriosa aparición en la calle Ciudad de Onteniente

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Los fenómenos paranormales no atienden a una programación o cotidianeidad, no es un fenómeno que pueda ser pronosticado con anticipación y carece de toda temporalidad, con lo cual, cuando se manifiesta, el primer sentimiento que produce es el de la sorpresa y el miedo.

Miedo a lo desconocido, a lo que no se entiende, a lo paranormal…, a lo que ‘entendemos’ que pertenece a ‘otro mundo’ y se manifiesta ante nosotros en ese momento.

Quizás como consecuencia de nuestro anterior artículo, donde relatábamos los fenómenos paranormales en la calle Picasent en la barriada sevillana de Parque Alcosa, han sido muchas las personas que se han comunicado con nuestro equipo de investigación narrando vivencias en la misma zona, en unos casos descartadas por ser perfectamente explicables y en otras siendo tenidas en cuenta por la llamativa fenomenología descrita.

Nuestro testigo en esta ocasión se llama José H.G., que nos llamaba la atención sobre lo impactado que quedó tras leer el caso de la calle Picasent  y la gran similitud que guardaba con una experiencia vivida por él en la vecina calle de Ciudad de Onteniente en este mismo barrio.

Así nuestro testigo nos decía: “he leído el artículo y en mi casa me pasa, de verdad, que cuando llega la madrugada me hecho en el sofá a oscuras y veo pasar una sombra por el balcón. Es curioso pues las persianas están bajadas y no hay iluminación que viene de la calle”. La sombra se presenta ante ellos pasando por el balcón y no es una experiencia grata. Igualmente no sólo ha sido vista por el testigo, también por un familiar muy cercano: “mi padre y yo que somos testigos“.

Sobre las características del edificio José H. relataba: “Estos pisos tienen unos 40 años e incluso más“, y la verdad es que esta parte del barrio fecha su construcción hace ya casi medio siglo, no encontrándose razón aparente para la manifestación del fenómeno de sombras que vive el testigo.

Y las experiencias prosiguen…

José H. G. nos contaba, en exclusiva, otros encuentros con lo sorprendente en su domicilio: “hace cuestión de tres años estábamos asomados al balcón y vimos como una especie de nave alejándose y acercándose durante una hora y media, dando vueltas por mi calle con luces de color rojo y blanco, y te aseguro que no eran aviones del aeropuerto”. Sobre este otro fenómenos  el testigo cree que es “cómo si estuviera observándonos“.

La publicación de nuestro anterior artículo ha despertado todo tipo de comentarios que tratan de explicar las causas de la aparición, desde los que opinan que antaño en el lugar había un cementerio (hecho no comprobado) hasta que fue zona de fusilamientos. Pero la historia del Parque Alcosa es bien diferente ya que se encuentra en el distrito Este-Alcosa-Torreblanca. Se comenzó a construir a finales de la década de los 60 acogiendo a una población de casi 30.000 personas. La barriada se inauguró oficialmente el 14 de julio 1971.

Curiosamente la historia de lo que había allí antes de su construcción no nos lleva a ningún cementerio sino a una dehesa de encinas y olivos dedicada a al crianza de toros bravos, propiedad de la familia de Gregorio Marañón.

Como dato interesante si habría que mencionar que en las proximidades se han encontrado los restos de una villa romana con dos milenios de antigüedad, quizás aquella hipótesis de un antiguo ‘asentamiento romano’ y la posibilidad de un cementerio no sea tan descabellada sin bien no se han encontrado vestigios del mismo. Ello da fuerza al planteamiento inicial: los fenómenos paranormales son atemporales y se dan sin previo aviso, aun en situaciones donde no hay antecedentes trágicos ni luctuosos.

La sombra sigue ‘paseándose’ en este y otros domicilios mientras no son pocos los que gustan practicar una ouija destiempo o invocando al espíritu de un familiar fallecido que jamás regresará.