‘No juegues nunca con juegos prohibidos’

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- ¿En cuántas ocasiones no nos ha seducido lo calificado como de “prohibido”? Es una atracción que siente el ser humano por todo aquello que les está vetado. En unas ocasiones funciona el propio límite de la persona y, en otros, la calificación social por algunos de estos.

Uno de ellos, que levanta temor, miedo, inquietud, es el juego de la ouija, el “tablero maldito” que para muchos lo es y para otros no deja de ser una especie de intrincando donde la psicología juega un papel fundamental. La Ciencia dice que cuando el llamado “master”, o el vaso, o la copa. o la moneda, se mueve es debido a un “movimiento ideomotriz involuntario”. Esto es que uno de los participantes mueve de forma inconsciente el master y provoca el mensaje pero… ¿Y cuándo se mueve solo?¿Y cuándo lanza un mensaje que no conoce nadie? Ahí las explicaciones brillan por su ausencia…

Uno de esos juegos malditos se produjo en una hacienda en Sevilla donde iba a ocurrir algo calificado de “imposible”. Nuestros protagonistas son unos chicos en busca de lo paranormal que vieron en este lugar “abandonado” una posibilidad de encontrar algo raro: “Sólo queríamos ir allí a grabar psicofonías, como hace el equipo de “Cuarto Milenio”, allí se dice que se mató un trabajador de la finca y que pasaban cosas raras. Por eso fuimos con las grabadoras y Marisa llevaba una tabla ouija para hacerla allí, nos pareció una buena idea” decía Carlos Fernández de aquella experiencia que habían vivido.

“En el sitio la “Spirit Box” decía muchas cosas pero repitió en varias ocasiones las palabras “juego” y “ouija” y creímos que podía querer el contacto con ese medio por lo que nos pusimos cuatro personas con ella y una que grababa. Así comenzamos con el típico “¿Hay alguien aquí?” y costó que se moviera pero marcó un “Si” y luego un mensaje que nos decía que iban a pasar cosas, no sé si es casualidad o no pero se empezaron a sentir pasos en el piso superior a donde nos encontramos y la cámara se quedó sin baterías. Luego los detectores de presencia saltaron y Mamen dijo aquello de: “Si eres tú quién está haciendo esos ruidos manifiestate y fue cuando escuchamos un lamento muy seguido… Nos asustó, pensamos que podía tratarse de un animal o algo así pero allí no había nada y entonces fue cuando vimos, perfectamente, una sombra que se acercaba a nosotros… En ese momento la “Spirit Box”, que estaba encendida, dijo: “No juegues nunca con juegos prohibidos” y una sensación de frío nos invadió… Fue cuando dijimos de irnos por qué allí pasó algo raro, muy raro”, contaba impresionado.

Puede que todo sea producto de la imaginación o el miedo, puede que todo sea parte de un estado motivado por la búsqueda de lo paranormal o, puede, sólo puede, que se trate de una experiencia real -otra cosa será el origen de la misma- donde lo imposible se hizo realidad y la realidad supera a la ficción.