Así quedan las bonitas playas de Cádiz tras el paso de gente incívica

La imagen es de ayer en la capital gaditana, pero bien podría ser de cualquier día del verano. Lo mismo que hay gente que pasa por la papelera antes de abandonar la playa, hay otra gente, minoría que deja el rastro y las huellas de un batallón hambriento y sediento, que se marcha de la arena sin recoger los restos y los envoltorios de lo comido o bebido.

Son personas incívicas, que las hay en todas partes, también en Cádiz, gente que si tiene perro pues no cuesta imaginar lo que hará con las heces de su mascota en la calle… o lo que no hará: recoger las cacas.

Son imágenes que duele ver, imágenes que se estropean aún más si pega fuerte viento en la playa y esos restos quedan desperdigados por todas partes.

De siempre se ha llamado la atención a quien no muestra civismo en los espacios públicos, los que compartimos todos. Pero en estos tiempos, en los que además los efectivos de la Policía Local de Cádiz brillan por su ausencia en las playas de la ciudad, no es aconsejable llamar al orden porque te pueden pintar la cara… o dejártela señalada. Ya ha habido algún que otro caso de respuesta también lejos del civismo que se ha acabado traduciendo en agresión o pelea.

Más allá de la presencia o no presencia de la policía, la imagen de la playa sucia, llena de restos de comida y bebida, con el plástico que acabará en el agua como protagonista, es un clásico de cualquier verano. Y eso, más allá de los también clásicos botellones que se siguen celebrando, pese a estar prohibidos, desde la playa de Cortadura hasta la de La Caleta.