¡Cerverazo! Histórico triunfo del Cádiz en su visita al Real Madrid

El Cádiz ha sumado un triunfo histórico en su visita al Real Madrid y duerme en la parte alta de la tabla. Cerverazo y gol de Lozano para escribir esa imborrable página de la liga española.

Los amarillos, recién ascendidos, si se ponen a hacer historia se ponen en serio… y con el de Valdebebas han ganado los tres primeros partidos a domicilio que han disputado en su regreso a la máxima categoría.

Imagina que tras el último Real Madrid-Cádiz te dicen que van a pasar 15 años para que ese partido se juegue otra vez.  Que en ese año, 2020, va a haber una pandemia de un virus que va a impedir que haya público en la grada.

Que el Madrid va a jugar en el campo del filial y no en el Bernabéu. Que el Cádiz, recién ascendido y sin grandes fichajes, va a dominar el primer cuarto de hora y va a tener hasta cuatro ocasiones muy claras. Que los cadistas, pese a perdonar, no lo acabarán pagando y se pondrían por delante en el marcador. Que Álvaro Cervera, con fama de conservador, saldría con dos delanteros. De locos, ¿verdad? Pues bendita locura.

El Cádiz se plantó ante el Real Madrid con gran descaro. Y desde el primer minuto dominó el partido en lo que a ocasiones se refiere. La posesión del balón, para el que la quiera.

Una llegada tras otra. El planteamiento de Cervera rozó la perfección y la dupla atacante conformada por Choco Lozano y Negredo fue todo un éxito. En la primera llegada Lozano presionó para que Negredo estuviera a punto de marcar, pero lo evitó Ramos de manera milagrosa.

A los cinco minutos fue Negredo quien, con un pase con el exterior del pie, habilitó al Choco Lozano para que el hondureño rozara el gol.

El Madrid era la imperfección hecha equipo y el Cádiz sorprendía a propios y extraños con su carta de presentación.

Los blancos, en esta ocasión de rosa, respondían de forma tímida con un tiro de Benzemá y de otra menos tímida en botas de Lucas Vázquez,

El Cádiz tiraba de contra para volver a amenazar la portería de Cortouis y Cala, en una gran acción individual, obliga a esforzarse al meta belga para evitar el cero a uno.

Hasta que llegó el gol. José Marí abría el telón con un gran pase a Negredo, Negredo habilitaba de cabeza al Choco Lozano y el hondureño mandaba el balón a la red para poner justicia en el marcador. Era la primera vez que el Real Madrid se veía contra las cuerdas desde que juega en Valdebebas. Y el rival, el Cádiz. Bendita locura.

El gol no cambiaba el guión y el Cádiz seguía llegando a portería cada dos por tres. El Madrid, pese a ir de rosa, se mostraba muy gris.

José Mari, muy fino en esta jornada, se sacaba un gran pase para Lozano, que desaprovechaba la oportunidad de anotar el segundo gol. El hondureño, antes del descanso, y tras un error de Cortouis, volvía a perdonar.

La más clara del Madrid llegaba en un saque de esquina y un remate de cabeza de Varane rozaba un palo y la igualada.

El Choco Lozano anotó un gol y le sacaba una tarjeta amarilla a Ramos en un duelo que acabaría mandando a los dos a la ducha antes de tiempo por sendas lesiones.

Junto al cambio obligado de Militao por Ramos, de cara a la reanudación Zidane agitaba el equipo en busca de una obligada apuesta por la reacción y presentaba las caras nuevas de Casemiro, Asensio y Valverde.

Cervera, obligado también a sustituir a Lozano, daba entrada al terreno de juego a Malbasic.

Con la gran aportación de la versión mejorada de Garrido, llamada Jonson, el Cádiz no sufría en los primeros minutos de la segunda mitad. Además, aunque la sensación de peligro de los amarillos no era la misma, Negredo era el que se apuntaba la primera ocasión más o menos clara.

El Madrid, pese a los cambios, no podía meterle mano al entramado defensivo del equipo de la Tacita de Plata. Y no fue hasta los 20 minutos, con un remate de cabeza de Vinicius, cuando los pupilos de Zidane encendieron la mecha del peligro.

El Cádiz, camino de la recta final del partido, se iba metiendo cada vez más atrás. ¿El huevo o la gallina? ¿Iban retrocediendo los amarillos por su cuenta y riesgo o eran los madridistas quienes obligan a dar esos pasos hacia atrás? Lo cierto es que el equipo cadista ya no inquietaba a Cortouis.

El de José Mari era otro cambio obligado para Cervera, que metía junto a Jonson a Garrido. A Zidane solo le quedaba un cambio disponible y la apuesta era Jovic.

Al partido le quedaba un cuarto de hora y a los cadistas, a los aficionados cadistas, no le quedaban uñas ni en los dedos de los pies.

No tardaba en marcar Jovic, pero el tanto era anulado por fuera de juego. Lo que nunca está en fuera de juego es la genialidad de Benzemá, que en una gran acción mandaba el balón al larguero.

Poco más inquietaba el Real Madrid al Cádiz hasta el pitido final. Increíble, pero cierto. Ni se sufría para sumar tres puntazos, enlazar la tercera victoria a domicilio en tres partidos y preparar la cama para dormir en la parte alta de la tabla.