Cinco positivos por coronavirus en la Policía Local de San Fernando

El Ayuntamiento de San Fernando (Cádiz) ha informado de la existencia de cinco nuevos casos positivos en el test de contagio por el coronavirus covid-19 entre la plantilla de la Policía Local, ante lo cual ya se han activado los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias y que se aplican al personal municipal.

En una nota, el Ayuntamiento ha recordado que estos cinco casos se suman a otro ya comunicado el pasado día 7 de octubre, que sigue manteniendo la preceptiva cuarentena. Asimismo, ha indicado que todos los agentes contagiados se encuentran en buen estado de salud, con sintomatología leve, y en la mayor parte de los casos se han producido los contagios fuera del ámbito laboral.

En estos momentos ya se ha analizado la situación y se ha establecido la cuarentena preventiva en su domicilio tanto de los agentes afectados como de los cuatro compañeros que han tenido un contacto más estrecho con ellos en el ejercicio de su labor en las últimas semanas. Esos cuatro compañeros están a la espera de la realización de las pruebas PCR para confirmar su estado.

El concejal de Presidencia, Conrado Rodríguez, ha deseado una rápida recuperación a estos agentes, y trasladado todo el apoyo a ellos y a sus compañeros y compañeras, al tiempo que les ha agradecido la importante labor que están desarrollando en el marco de la pandemia.

Rodríguez ha resaltado que, aunque esta situación afecta al trabajo diario del cuerpo policial, la situación está “controlada”. En este sentido, ha recordado que desde el inicio de la pandemia el cuerpo policial adoptó unas medidas de protección y de seguridad frente al contagio, lo que trata de garantizar que se mantiene en todo momento el mismo compañero/a de trabajo para evitar rotaciones y tener mucho más controlado cualquier posible contagio y evitar una mayor expansión.

Finalmente, ha señalado que ante la actual situación, se van a extremar aún más esas medidas y se va a retomar el protocolo adoptado durante el estado de alarma que prevé que cada pareja de agentes salga a patrullar de forma unipersonal en diferentes coches para no compartir habitáculo.