“El duende Manolito recupera sus gafas, no veía ni papa”

“Pues sí, cierto, el duende Manolito recupera sus gafas, no veía ni papa.
@paulapayan123 se las entregará mañana. Bromas aparte, están activados nuestros protocolos de seguridad. Seguimos haciendo lo que mejor sabemos hacer. ¡Fabricar las #patatasfritas más ricas y con más arte!”.

Cortijo del Olivar, empresa familiar nacida en Arcos de la Frontera en el año 1993, ha hecho público en las últimas horas a través de Twitter que las gafas de ver que una chica de Cádiz encontró dentro de un paquete de sus patatas volverán a manos de su dueño hoy mismo.

La propia chica, según ha anunciado la empresa, será la encargada de devolvérselas. Se trata de Paula, que ha convertido en viral una graciosa historia que ya llega a su desenlace con un final feliz.

“Me he encontrado unas gafas de vista en un paquete de patatas (adjunto todas las perspectivas para que se vea que no es fake)”, publicaba Paula en Twitter encendiendo la mecha.

La chica compartía la anécdota con fotos para dejar claro que era verdad lo ocurrido y las redes sociales no pararon de compartirla.

Un trabajador de la fábrica explicó que las gafas se le cayeron durante el proceso de envasado, y que suponía que alguna persona se iba a topar con ellas al abrir alguna bolsa. Como así fue.

Ya se sabe que las gafas son de Manolito y las reacciones al tuit de El Cortijo del Olivar ha tenido reacciones como la siguientes:

-“El fabricante de patatas fritas al que no se le hayan colado unas gafas en una bolsa, que tire la primera patata… Bromas a parte. Los accidentes existen y espero que sus clientes lo entiendan. Por mi parte, si algún día las veo (no-pun-intended) las probaré”.

-“Sois GRANDES, esto será solo una anécdota. Yo soy Cortijo del Olivar”.

-“Yo también quiero unas patatas con premio, yo he comido vuestras patatas al otro lado del mapa, Costa brava y la verdad que están muy buenas. Bromas aparte”.

-“Ánimo, sois los mejores”.

-“Manolito ha debido plantar vuestro olivar sin las gafas y han resultado ser girasoles”.

-“Revisar también el olivar, que estáis usando aceite de girasol en vuestro producto…”.

-“Espero que no sea el mismo protocolo de seguridad que cuando se os coló un tornillo… A ver si vais a embolsar a Manolito”.

-“Qué menos que regalárselas cuales tazos venían en las bolsas de patatas antiguamente Hombre encogiendo los hombros. Y a manolito gafa nuevas por parte de la empresa con !CUERDECITA! Cara sonriente con lentes de sol
Para las dos partes sería un detallazo inolvidable”.