El restaurante Salicornia de Cádiz organiza una cata de vinos «única» de 650 euros por persona

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Habrá quien lo vea una pasada y no haga más que criticarlo, habrá quien sienta algo de envidia (o mucha) y habrá (sus ocho participantes) quien esté frotándose los labios esperando que llegue el día de disfrutar del efímero pero inolvidable momento.

El restaurante Salicornia de la capital gaditana, con vida en la céntrica calle Plocia, ha organizado para el día 13 del próximo mes de mayo, a partir de las doce del mediodía, una cata de vinos «única» que tiene un precio -el valor es incalculable- de 650 euros por persona.

Los selectos participantes, ocho personas, se llevarán al paladar cuatro vinos con enjundia que no se prueban ni todos los días ni en una vida.

Los vinos elegidos para esta cata «única», que será dirigida por la maestra de ceremonias de Magerit, Josefina Armental, son los siguientes: un Petrus de 2007, un Pingus de 2006, un Château Mouton Rothchild de 2003 y un Vega Sicilia Único de 2010.

Según adelantan desde Cosas del Comé, el restaurante regentado por Juan Höhr agotó en unas horas las plazas para dicha cata y ya se empieza a meditar celebrar una segunda entrega.

Salicornia tiene fama de apostar por productos y materia prima de lujo que no están al alcance de todos los bolsillos. Y no es de extrañar que parte de su clientela habitual pueda permitirse este lujo incluso pensándolo dos veces.

Los catadores probarán 80 cc de cada uno de estos vinos, acompañados tan sólo por agua y pan.

La cata es «única en España», según ha descrito el propio Hörn, quien está muy orgulloso de que se realice en Cádiz, su Cádiz, tras nacer de una apuesta personal que podría incluso acabar costándole dinero a él mismo. Le tocará cruzar los dedos para que ninguna botella se estropee o se rompa y que todo salga, nunca mejor dicho, a pedir de boca.

La cata cuesta a cada persona participante nada menos que 650 euros, pero… ¿cuánto cuestan las botellas protagonistas de esta historia?

El Vega Sicilia cuesta 300 euros, el Pingus y el Château Mouton cuestan 1.000 y 600 euros, respectivamente. Y el que se lleva la palma es el Petrus, que tiene un precio de 3.000 euros.