Piden el cierre temporal de los colegios de Cádiz ante la gravedad de la situación epidemiológica

El frío ha sido protagonista en las aulas debido a la obligación de tener las ventanas abiertas para evitar contagios de coronavirus.

La Junta de Personal docente no universitario de Cádiz se ha quejado hoy de que la Consejería de Educación no escuche a “alcaldías, FAMPAS y otras organizaciones sindicales y sociales” que piden que, ante la situación “descontrolada” de la pandemia en la provincia, se suspenda la presencialidad en las clases.

En un comunicado remitido a los medios la Junta, integrada por representantes de los sindicatos ANPE, CCOO, CGT, CSIF y USTEA, lamenta que “las instituciones que deben velar por los derechos de toda la comunidad educativa (alumnado, profesorado, PAS y familias) continúan abandonándonos a nuestra suerte”.

“Defendemos la presencialidad, pero ante todo, defendemos nuestro derecho a la salud y la vida”, aseguran, tras lamentar que “desde la Consejería de Educación” se esté presionando con expedientes por absentismo a familias “por no llevar a sus [email protected] a clase, aun superándose, como en varias localidades del Campo de Gibraltar, los 2.000 casos por 100.000 habitantes (2.800 en Castellar hoy, 2.300 en La Línea)”.

“Denunciaremos a las Consejerías de Salud y Educación por no tomar medidas y obligarnos a permanecer en las aulas en aquellas situaciones en las que la incidencia del Covid-19 está descontrolada con riesgo para nuestra salud”, insisten

En su opinión “está claro que en estas circunstancias epidemiológicas ningún centro escolar es ya un entorno seguro” como demuestra que “los cierres de aulas y casos de contagios y confinamientos entre la comunidad educativa, no paran de subir, habiéndose tenido que cerrar incluso varios centros completos”.

La Junta de Personal docente no universitario de Cádiz asegura que contrastará los datos de incidencia de la pandemia en los centros ya que, en su opinión, los que se hacen públicos “contribuyen a crear la falsa imagen de que los centros son esos entornos mágicos y seguros que el consejero Imbroda pretende hacernos creer”.

Recuerda que a principios de curso se obligó al profesorado a preparar programaciones “para el caso de ser confinados”, un trabajo que debería retomarse ahora cuando la situación es “tan grave”.