Recuperación de un edificio histórico en Cádiz: las monjas volverán a su hogar en el barrio de Santa María

«La Casa del Capellán ha abierto sus puertas para recibir a los socios sin cuya colaboración y apoyo durante todos estos años no habría sido posible recuperar este histórico edificio. En unos días las monjas volverán a su barrio de Santa María. ¡Gracias infinitas!».

La primera fase de las obras en el convento de Santa María de Cádiz ya culminaron. Y el paso trae de la mano una fantástica noticia: ya es cuestión de tiempo que las monjas regresen a su casa tras abandonar el Monasterio allá por el año 2006 para trasladarse al convento de la calle Feduchy.

Se han habilitado para ello las dependencias de la Casa del capellán en Teniente Andújar y desde el colectivo Amigos del Monasterio Santa María de Cádiz se aplaude el avance.

El edificio donde residían, con alrededor de 500 años de vida, estaba en ruinas.

El regreso de las monjas al barrio de Santa María se producirá próximamente después del notorio esfuerzo económico en los últimos años de la propia comunidad y de la Asociación de Amigos del Monasterio de Santa María.

El regreso se produce de forma paralela a la marcha de su casa de otra congregación de Cádiz como es la de los franciscanos.

Las reacciones no se han hecho esperar:

Enhorabuena porque lo habéis conseguido. Gracias por no decaer y mantener siempre la ilusión, una ilusión que se ha hecho realidad. A seguir en la lucha que todavía queda mucho por hacer. Bienvenidas de nuevo a su casa».

-«Enhorabuena, lo habéis conseguido, lo visité cuando estaba en ruina, ahora está precioso».

«Día de enorme alegría. Parecía una utopía, pero en unos días volverán las monjitas a su casa».

Qué bonito ha quedado, lo visitamos cuando todo estaba en ruina, habéis realizado una buena obra».

-«Me alegro que vuelvan a su hogar. Habrá que organizar una visita».

-«Me encantó volver al monasterio y ver lo que ha cambiado. Qué gran labor se está haciendo y si tuviéramos mas ayuda de los organismos oficiales ya estarían nuestras monjitas en su casa. Se está haciendo una doble labor: el retorno de las religiosas a su hogar y la conservación de uno de los patrimonios más antiguos de Cádiz. Cuando quieran hacerse la foto serán los primeros en aparecer, como siempre».

-«Me alegro de esta recuperación patrimonial, sin lugar a dudas, no obstante -y perdón por el pesimismo-… está claramente descendente la cuestión vocacional hasta el punto que se están acelerando muchos casos de cierres de conventos masculinos y femeninos, incluidos la gran merma en los colegios religiosos. No es una especulación, es una realidad. Taparse los ojos, o ser positivos no es la solución, máxime cuando el tiempo es el que está dictando esta realidad. Si ahora se divide el numero de las religiosas que están en Feduchy, y que son pocas, en dos comunidades… lo que muy probablemente ocurra es que se en acelere la extinción de la orden en Cádiz ciudad, desgraciadamente. Con todo, buena y gratificante y abnegada labor de recuperación».