Responsabilidad, civismo y ocio muy sano en Los Toruños

«Papá, mamá… bici». «Un quintito y un paquete de papas, por favor». «Uy, qué bien que me ha sentado este paseíto».

Un buen día en Los Toruños. Esa es la sensación que se ha llevado a casa quien ha visitado días atrás, en el contexto de los días festivos de la Semana Santa, el parque natural metropolitano de la Bahía. Niños, adultos y niños adultos o adultos niños, los que vienen siendo nuestros mayores…

En plena pandemia, con la tercera ola casi a punto de darle el relevo a la cuarta, según se da por hecho en algunas administraciones como es el caso de la Junta de Andalucía, responsabilidad, civismo y ocio muy sano se dan la mano en estos espléndidos espacios de la Bahía.

Con tranquilidad, que eso es lo que se va buscando… un poco de paz y de tranquilidad, de vida sana al aire fresco ya sea solo, con la familia o con amigos.

Y es que al llegar cuesta aparcar el coche y uno se teme lo peor, con el maldito coronavirus siempre entre ceja y ceja. Pero nada más lejos de la realidad. Desde que se accede al recinto por la puerta principal se palpa algo más que el respeto al medio ambiente… el respeto a las medidas sociales e higiénicas decretadas para tratar de frenar el avance de la pandemia.

Distancias de seguridad, gel hidroalcohólico al alcance de las manos, mascarillas… nada inquieta en las instalaciones del parque ni en sus bellos espacios.

Sin funcionar el famoso trenecito precisamente por la pandemia, el vehículo más demandado, especialmente por las familias con niños, es la bicicleta.

Y en el camino, en la ruta que queda uno se marca, se ve de todo: deportistas a buen ritmo, paseos en grupo… unos andando y otros sobre ruedas. Como el respeto de unos hacia otros, sobre ruedas.

Son varios los perfiles que se ha dado cita estos días de Semana Santa que ya quedan atrás en Los Toruños. Y todos han disfrutado de lo lindo dejando en el aire la frase «hay que venir más a menudo».