Una familia gaditana desahuciada se niega a entrar en una pensión para no abandonar a su perrita

Quien tenga o haya tenido perro lo sabe. Es uno más de la familia. Y por la familia, se hace lo que haga falta.

Alejandro Matamoros, de la asociación Somos Cádiz, ha relatado en las últimas horas el caso de una familia que será desahuciada y a la que han ofrecido meterse en una pensión. Eso sí. Su perrita tiene que quedarse fuera. Y el padre de familia, David, pese a todo lo que tiene en lo alto, por ahí no pasa.

Este es el escrito de Matamoros, siempre mirando por los demás y por los más desfavorecidos de la ciudad en la que vive, un ciudadano comprometido y todo un ejemplo a seguir:

«David y su familia en cuestión de días serán desahuciados de su hogar. Este caso llegó a oídos de un constructor gaditano con una amplia trayectoria solidaria en todo el país. Este constructor brinda la oportunidad que las instituciones gaditanas no le facilitan«.

«Para llevar acabo la oportunidad de este constructor solidario, necesita que el Ayuntamiento de Cádiz colabore y sea partícipe para que la vivienda cedida entre en un programa creado por el mismo Ayuntamiento».

«El Ayuntamiento obstaculiza la buena intención de este constructor para solucionar el problema al que se enfrentan esta humilde familia. Sólo le ofrecen alojarlos en una pensión cuyo requisito es dejar a un miembro de la familia afuera: su perrita«.

MÁS QUE UN PERRO

Prosigue Alejandro Matamoros en su incansable lucha por buscar soluciones a gente de la ciudad con problemas habitacionales.

«David no ve a su hija peluda como algo sin valor o algo inferior, para David es un ser que siente y padece, con emociones y sentimientos. Para David es un miembro más de la familia, conquista otra parte de su corazón. Para él, su perrita es quien da el ladrido de alarma para decir que ya está llegando a casa».

«Para David es su máxima confianza, quien cuida y protege a su familia. Quien ofrece a sus hijos una asignatura que no se enseña en la escuela, sólo se aprende conviviendo y conectando con un animal».

«Son el uno para el otro, su perrita cuando mira a David o viceversa, se detiene el tiempo, se pierde la noción. No se sabe si es de día o de noche, sólo se sabe que ese momento es especial».

«Cuando están juntos son mitad y mitad, a pesar de un día tan duro, parece un mundo más fácil, el sol y la luna abrazados, almas florecidas bailando, dos niños inocentes, la función perfecta de sentimientos».

«El ser humano tiene un sentido desconocido y apagado. Sólo la entrega de amor y fidelidad a un animal te lo podrá despertar «.

«Los animales tienen el don de una vez que se cruce en tu camino, marcarte un antes y un después «.

«En sus miradas se cierra un pacto si uno parte para el otro mundo: no puede llorar, tiene que seguir feliz y aunque no pueda lamerlo o el achucharlo, que los recuerdos no mueran, que perduren hasta los restos de la eternidad».

«Ayudemos a estos seres, demostremos que no están solos, que nos ponemos en sus pieles», arenga un poético Alejandro Matamoros.

«A pocos días del desahucio, David, cabeza de familia, hace un llamamiento de auxilio desesperado. Solo le ofrecen una pensión, en aquel lugar donde metieron al abuelito de Cádiz, esa gran chapuza, si es que se le puede llamar pensión y gestión. David lo dice muy claro, tiene todos mis respeto y el de muchos animalistas. «Jamás abandonaré a mi perrita, a los míos, jamás los abandonaré», asegura».

«Aquí os dejo el correo electrónico de atención al ciudadano del Ayuntamiento de Cádiz: [email protected] Que David, su familia y su perrita tengan la solución sin separarse. Que se sienten con este bienhechor que le ofrece la vivienda y dialoguen para llegar a una solución sin ser separados».

«Demostremos que los animales son parte de la familia y que bajo ningún concepto deben de separarse. El amor está por encima de las normas de sanidad. No son cosas , son vidas«.

«Un constructor solidario gaditano le da la solución de entrar en una vivienda, pero el Ayuntamiento de Cádiz le da la espalda y no coge de la mano a una familia gaditana con hijos. Una vez más Agustín Rubiales vuelve a tender la mano a un problema ajeno. Pero el equipo de Gobierno hace caso omiso a este caso y no lo etiqueta como algo importante», concluye con lamento Matamoros.