Una ruta gastronómica infalible en Cádiz para quedar con un buen sabor de boca

Llega al móvil un mensaje vía WhatsApp en el que un amigo o amiga nos anuncia que viene a Cádiz a pasar un día o varios días. “Tenemos que vernos… ¿dónde me llevas a comer?”.

O suena el móvil, de nuevo a través de WhatsApp. y un amigo o amiga nos pide recomendación para llevar a comer en Cádiz a otro amigo o amiga con quien está en la ciudad. “¿Dónde me recomiendas que vaya?”, te preguntan metiéndote en un aprieto sin casi escapatoria.

Hay quien disfruta recomendado sitios y hay quien prefiere no recomendar por temor a que el lugar señalado no acabe siendo del agrado de quien te preguntó.

Recomendar siempre lleva implícito cierto riesgo. Pero si eres de los que te atreves a hacerlo, y la persona que te pide recomendación no es de aquellas que si no queda contenta no te la guarda para toda la vida, es bueno que manejes al menos una ruta que también puedes hacer tú si aún no te ha dado por hacerla.

Vaya por delante que en la recomendación va implícito comer bien, disfrutar de varios sitios agradables y potenciar una interesante conversación en un gran ambiente. Todo enmarcado en un bonito paseo por el casco histórico de la ciudad entre parada y parada.

Aquí proponemos una ruta gastronómica infalible en Cádiz para quedar con un buen sabor de boca.

Tras quedar en la céntrica plaza de San Juan de Dios, o en la estatua de Moret, un clásico, la ruta gastronómica se inicia en La Sorpresa, continúa en el almacén de Veedor y acaba, como no podía ser de otra manera, en la barra de El Faro.

-LA SORPRESA (CALLE ARBOLÍ)

Taberna típica gaditana, donde degustar las mejores conservas y salazones de las almadrabas acompañadas de una buena copa de manzanilla de Sanlúcar o un vermut de barriles propios, una cerveza o un buen vino. Es, sin lugar a dudas, un buen lugar en el que hacer la primera parada de un paseo y disfrutar de un poco de atún, una gilda, unas anchoas, salmón… sopa de tomate algunos días de invierno… En La Sorpresa hay que dejarse sorprender y paladear todos sus sabores con todos los sentidos.

-EL ALMACÉN DE VEEDOR (CALLE VEEDOR)

Tortillas variadas, tapas como Atún al limón y chacinas ibéricas de gran categoría… todo regado con vino en un espacio que incita a conversar y a mirar aquí y allá. Precio módico y gran complemento además en solitario para alguien que en la ciudad ya tenga elegido un sitio de mesa y mantel para comer.

-RESTAURANTE EL FARO (CALLE SAN FÉLIX)

Es posiblemente la apuesta más segura en la ciudad. Si tus amigos no están obligados a mirar el bolsillo puedes recomendarles que accedan al comedor, si en cambio van más justos de dinero una gran opción es que traten de hacerse con una de las mesas altas de la barra. Una u otra posibilidad será un acierto, pero en esta ruta infalible, tras haber pasado por La Sorpresa y por Veedor, se puede acabar con cualquiera de sus insustituibles y un postre regado con algún moscatel de la tierra. Salud.