Y si llegara un nuevo tsunami a Cádiz… ¿qué habría que hacer?

La llegada de un nuevo tsunami a Cádiz está en boca de muchos. Se asegura que, más temprano o más tarde, se volverá a sufrir semejante fenómeno en el litoral gaditano.

El presidente del Instituto Español para la Reducción de los Desastres (IERD), José Antonio Aparicio Florido, ha asegurado varias veces, por activa y por pasiva, que el famoso maremoto de Cádiz, en el que murieron 2.200 personas en noviembre de 1755 entre de Cádiz y Huelva, volverá a ocurrir con toda seguridad. El problema, apunta, es que no se sabe cuándo…

“La pregunta no es si va a haber o no un tsunami, la pregunta es cuándo va a ocurrir el próximo tsunami”. Así de clara se expresa por su parte Begoña Pérez, jefa de la división de Oceanografía de Puertos del Estado en el documental La gran ola, que alerta sobre la posibilidad de que un tsunami arrase la costa atlántica sur de la península Ibérica en cualquier momento.

Ayer volvió a hablarse de maremotos en todas las esquinas de la ciudad y en redes sociales después de que el programa de La Sexta TV Al Rojo Vivo (ARV) recreara el maremoto de Cádiz de 1755 y mostrara, en realidad aumentada, cuáles serían sus devastadores efectos a día de hoy.

“Olas de más de 12 metros arrasando la ciudad a más 500 kilómetros por hora”, se destacaba.

PLANES

Ante este panorama, el ministro Marlaska presentó hace unos días en Cádiz el Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo de Maremotos aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 18 de mayo.

Marlaska destacaba, entre otros aspectos relevantes, que “España dispone por primera vez de un mecanismo de anticipación y alerta temprana ante este tipo de emergencias, imprescindible en un país que cuenta con unos 7.660 kilómetros de costa en los que reside el 58 por ciento de la población, unos 23 millones de habitantes”.

El objetivo del plan es establecer la organización y los procedimientos necesarios para asegurar una respuesta eficaz del conjunto de las administraciones públicas ante una emergencia por maremoto, así como los necesarios mecanismos de apoyo a los planes activados por las comunidades autónomas que en cada caso lo requieran.

Además, su ámbito territorial de aplicación está formado por las comunidades autónomas costeras, en especial aquellas que presentan un mayor riesgo de sufrir el impacto de olas provocadas por maremotos como es el caso de Andalucía y especialmente Cádiz y Huelva.

La Delegación de Seguridad del Ayuntamiento de Cádiz celebró el pasado 25 de marzo un simulacro de evacuación por tsunami que se desarrolló de forma simultánea en dos centros educativos: el CEIP Profesor Tierno Galván y el IES Fernando Aguilar Quignon.

Según el concejal de Seguridad, Demetrio Quirós, el objetivo de este ejercicio, que se enmarcaba en el Plan de Acción Local ante Maremotos, era entrenar los mecanismos de autoprotección para que, en definitiva, “cada uno sepa lo que tiene que hacer ante un episodio de estas características”.

En total, fueron evacuadas unas 1.200 personas, entre alumnado y personal de ambos centros educativos, que tuvieron que ponerse a salvo en la cubierta de la estructura del estadio Carranza, considerado punto seguro de evacuación.

QUÉ HACER

Si llegara un nuevo tsunami a Cádiz la pregunta que más interesa responder es la siguiente: ¿Qué habría que hacer?

No es un tema para tomarse a cachondeo. Un maremoto similar al que provocó el terremoto de Lisboa de 1755 podría ocurrir, de una forma más o menos mecánica cada 500 o 600 años y se aconseja a las personas que viven cerca de estas zonas costeras que lo asuman como un riesgo inherente al lugar en que el viven.

Este Plan Nacional ha venido a marcar la vulnerabilidad de las costas españolas frente al riesgo de maremoto y a indicar cuál es el camino que tenemos que afrontar desde que llega al Centro Nacional de Protección Civil la información de que se ha producido un terremoto y si tiene consecuencias o no de maremoto, hasta la última actuación local.

Aquí van algunas respuestas según los expertos en la materia:

¿Qué se puede hacer para evitar un tsunami? La respuesta, según los expertos, es clara: nada. La única manera de salvar vidas pasa por detectar el maremoto lo antes posible y alertar a la población para que huya en sentido contrario.

Los especialistas estiman que, en el caso de las costas de Cádiz y Huelva, la población podría ser alertada unos 80 minutos antes de la llegada de la primera gran ola.

Es necesario tener planes de evacuación de la zona para que la huida sea efectiva y no se convierta en un caos. Por lo tanto, la concienciación e información a los ciudadanos sería decisiva.

Desde el Ayuntamiento de Cádiz, mientras, hacen hincapié en que habría que ponerse a salvo por encima de los 10 metros de altura, ya que las vías de acceso y salida de la ciudad se colapsarían ante un maremoto y que cada familia debe tener estipulado un punto de reunificación familiar cuando ya se hayan puesto todos a salvo previamente, ya que las líneas de teléfonos móviles suelen caerse en estos episodios.

En resumen, y para tenerlo muy claro, lo que estaría en manos de los ciudadanos, al margen de lo que se vaya dictando desde las autoridades competentes, es lo siguiente:

La ciudadanía lo que tiene que saber es que la única posibilidad de ponerse a salvo es la evacuación vertical, es decir, subir a pisos altos o irse a las zonas más altas sobre el nivel del mar de la ciudad.

Estas zonas en la capital gaditana son San Antonio, el Hotel Atlántico, la Alameda, Bahía Blanca, Santa María del Mar y la parte alta del barrio de Santa María. El conocimiento de la población sobre la orografía concreta de su zona de residencia o convivencia salvaría vidas.