Descubierto tesoro en el interior del “Buda de las Mil Manos”

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Un grupo de arqueólogos chinos ha descubierto, dentro de una estatua budistas, una serie de tablillas de un gran valor histórico.

El denominado como “Buda de las Mil Manos” escondía este tesoro de oro que se escondía secretamente en un compartimento en el abdomen de una escultura de la Bodhisattva China de la Compasión, Guan Yin, que también es conocida como la diosa de la misericordia. El casual hallazgo se enmarca dentro de la restauración de la estatua de las mil manos, ha sido caratulado por los eruditos como de “inmensa importancia” pues hace alusiones a fechas históricas en las esculturas rupestres de Dazu.

Los cuatro arqueólogos comenzaron su investigación en el Monte Baoding del condado de Dazu, cerca de la ciudad china de Chongqing. El tesoro se escondía en el compartimento secreto que contenía tablillas con inscripciones, además de papeles dorados, joyas, y piezas de porcelana.

Se han disparado los rumores y el afán de encontrar más tesoros en el interior de estas figuras. Hay que señalar que las esculturas rupestres de Dazu están ubicadas en los lados de cinco montañas muy escarpadas y forman un conjunto de importantes esculturas religiosas del siglo VII al XIV, además fueron declaradas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999.

Son consideradas obras de arte de gran riqueza y forman una síntesis entre el budismo, el taoísmo y el confucionismo. No dan una idea de la vida en esa época, tanto de la monarquía, con príncipes y personajes públicos a de estratos más humildes de la sociedad.

La diosa de las mil manos es una de estas esculturas rupestres de Dazu. Mide 7,7 metros de altura por 12,5 de ancho, y su posición es sentada y en calma. Es curioso observarla pues tiene múltiples manos y ojos para vigilar y prestar asistencia a la gente en el mundo.

Se creía, hasta 2009, que la estatua tenía 1007 manos, pero un detallado recuento demostró que no llegaba al millar, sólo 830.

Las tablillas son de la época del Emperador Qianlong, tres siglos atrás. Son legibles aun y su contenido son oraciones de bendición y buena fortuna.