El ‘efecto Re-Animator’: cuando la Ciencia encuentra la forma de alargar la vida

Científicos estadounidenses han logrado un hito en la Medicina al lograr restaurar la circulación sanguínea y otras funciones de tipo celular en cerdos 60 minutos después de fallecer.

La investigación ha sido publicada por la prestigiosa revista Nature y ha sido llevada a cabo en la Universidad de Yale. Esto demostraría que es posible ralentizar el deterioro rápido que sufre el organismo una vez que se ha producido el óbito, esto podría alargar la vida a los órganos del paciente.

El «efecto Re-Animator»

Todo se debe a un líquido que protege las células y que ha sido especialmente creado para los órganos y tejidos pudiendo mantener en buen estado a todos ellos al objeto de trasplantes; además ampliaría la posibilidad de tener más disponibilidad pues uno de los problemas actuales es la inmediatez del trasplante una vez la persona fallece y se extrae el órgano.

David Andrijevic, de la Universidad de Yale, indicaba: «Todas las células no mueren inmediatamente, hay una serie de eventos más prolongados. Se trata de un proceso sobre el que se puede intervenir, detener y restaurar algunas funciones celulares».

Te Interesa:  El origen de la 'comida rápida'

Todo el trabajo de investigación partió de un estudio anterior llevado a cabo en el año 2019 cuando se restauró la circulación sanguínea y funciones celulares en el cerebro de un cerdo muerto gracias a esta tecnología llamada «BrainEx». En determinados círculos científicos, informales, se le ha denominado «efecto re-animator», por las «analogías» con la película de Stuart Gordon de 1985.

Andrijevic explicaba: «Si entonces fuimos capaces de restaurar algunas funciones celulares en un cerebro muerto, un órgano conocido por ser más susceptible a la isquemia, nos planteamos si se podría lograr algo similar con otros órganos vitales trasplantables«.

El «milagro» de «OrganEx»

En este nuevo estudio se modificó el «BrainEx» a una sustancia llamada «OrganEx», y esta se inyectó en todo el organismo del animal muerto. El fluido, de tipo experimental, hizo su efecto de mantener la «vitalidad» celular y evitar el deterioro. Seis horas más tarde se comprobó que tenían unas funciones celulares óptimas y seguían activas partes como el corazón, los riñones o el hígado.

Te Interesa:  Dos nuevas amenazas pandémicas para el mundo

También se detectó actividad eléctrica en el corazón por lo que podía contraerse «también conseguimos restaurar la circulación por todo el cuerpo, lo cual nos sorprendió» señala Nenad Sestan, director del estudio, que precisa que cuando el corazón se detiene el resto de órganos comienza a inflamarse, a hincharse y se bloque la circulación debido al colapso de los vasos sanguíneos.

«OrganEx» funcionó si se analizan los resultados obtenidos en los órganos de experimentación, ahora se tendría que ir un paso más allá y experimentar con órganos humanos a ver el efecto que tiene en ello, las previsiones son muy optimistas.