El peligro de utilizar el ‘dilatador de labios’

CÁDIZDIRECTO.- Cada vez son más las mujeres que deciden ‘retocarse’ una parte del cuerpo pasando por quirófano, tal vez por la nueva moda que marcan estrellas y famosas como Kim Kardashian o Ariadna Gutiérrez, la reina de la belleza colombiana, casi Miss Universo. Una de esas partes preferidas para mejorar son los labios, la última moda un ‘revitalizante’ que tiene mucho éxito de ventas en internet tipo CandyLipz o Fullips.

Su precio está entre los 5 y 32 euros y su aplicación es relativamente fácil pues se coloca sobre la boca, se realiza un efecto vacío para aumentar los labios con un resultado temporal. Son como unas ventosas que adquirieron mucha popularidad gracias a uno de los retos que habitualmente se plantean en redes sociales.

Vicent Alonso, miembro de la Academia Española de Dermatología, indicaba sobre este sistema y similares que: “No son dispositivos homologados o con un estudio científicamente relevante que avale su uso. Por lo que lo que tenemos que hacer los profesionales es alertar sobre su uso, sobre todo doméstico, sin supervisión médica y sin ningún tipo de pauta”.

La moda de los labios ‘mejorados’ comenzó con un reto de Kylie Jenner, que apareció en televisión con los labios más carnosos y garantizó que no había sido sometida para ello a ningún proceso quirúrgico, posteriormente dijo que se le había inyectado un gel llamado Juvederm. Pero se dice que logró agrandar sus labios con un succionador. Entonces en las redes sociales surgió el hashtag o etiqueta #kyliejennerchallenge (reto Kylie Jenner) y su desafío.

Las jóvenes comenzaron a ponerlo en práctica y subir sus fotografías Twitter como Facebook, para ello aplicaban extraños artilugios comprados en internet que a algunas chicas les ha originado graves problemas estéticos como dejar lo labios morados debido al uso incorrecto del mismo o tener el agrandador más tiempo del debido y no ser productos “probado por dermatólogos” o “clínicamente seguro”.

El doctor Alonso explicaba sobre ellos que “son investigaciones llevadas a cabo con pocos pacientes y que por lo tanto tienen una relevancia científica muy baja. Se basan en la succión mecánica de los tejidos y, como consecuencia, pueden generar daños en estos. La zona de los labios es una zona muy sensible, en la que se entrelazan varios tejidos, desde músculos, tejidos grasos, piel y la capa más superficial, la dermis”, y los resultados pueden provocar “hiperlaxitud y problemas que están aún por ver, porque no han sido estudiados”.