Las mayores tragedias históricas de amor

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Muerte de Tristán e Isolda

 

La literatura y la historia están llenas de leyendas y hazañas de amor;  contadas desde la antigüedad hasta la actualidad, dando lugar a los más bellos relatos en unos casos, y trágicos en otros.

Hay otras muchas, más allá de la historia de amor más grande del mundo, escrita por William Shakespeare, e inspirada en el odio de Los Montesco y Los Capuleto, de la ciudad de Verona. La cual terminó en tragedia, cuando Romeo y Julieta se quitaron la vida, para pasar a la leyenda del amor eterno. 

Como Abelardo y Eloísa, donde Alexander Pope se basó en personajes reales del siglo XII, cuyo amor fue imposible por la diferencia de edad. Eloísa era 20 años menos que Abelardo, el cual fue castrado por el tío de la joven amada. Hasta el día de su muerte se intercambiaron cartas diarias de amor.

Detrás de una de las siete maravillas del mundo, el Taj Mahal en la India hay una bella historia de amor, la de Shah Jahan y Mumtaz Mahal. El gobernante mandó construir a su amada este Palacio para guardar la tumba de su esposa, la cual murió en el parto de su decimocuarta hija. Para su construcción hicieron falta unos 20.000 obreros.

Casi igualando en protagonismo a la tragedia de Shakespeare, situamos a Marco Antonio y Cleopatra,se conocieron en el 41 a-C, pero su historia de amor duró poco; al conocer las ansias de poder de Marco Antonio, el emperador Octavio convenció al Senado de derrotarle. Los amantes se suicidaron antes de que las tropas romanas le arrestaran

Inés de Castro era la dama de compañía de la esposa segunda del rey Pedro de Portugal, y se enamoraron. Tras la muerte de la reina, quiso convertirla en su esposa, pero la Corte se opuso, e Inés fue asesinada.

Antes de fallecer el monarca ordenó que fueran enterrados pies contra pies, uno junto al otro, “para que al resucitar, lo primero que vieran fueran sus rostros”.

La Reina Victoria vivió durante 40 años de riguroso luto por el Príncipe Albert, desde su muerte en 1861, la pasó recluida en señal de luto, al morir en 1901 fue enterrado en el mismo mausoleo donde reza la leyenda:“Adiós mi más amado, por fin voy a descansar aquí contigo, contigo en Cristo me levantaré de nuevo.”

Isabel de Segura hija de una familia acomodada, y Diego Mancilla hijo de una familia de pocos recursos económicos, los amantes de Teruel.

Se conocieron siendo niños, y crecieron juntos pasando con los años de la amistad al amor. El padre de Isabel se negaba a este amor, pero le da una oportunidad a Diego de que se vaya a hacer fortuna, y regrese.

El muchacho se marcha a la guerra, y el padre aprovecha para acordar la boda con el hijo de un hacendado poderoso, Pedro Fernández de Azagra. Diego regresa triunfante de la guerra y al llegar al pueblo ve que se celebra una fiesta, al preguntar el motivo descubre que son los desposorios de Isabel y Pedro. Al entrar en la Iglesia ya es demasiado tarde y cae muerto a sus pies. Isabel acude a su entierro de luto y al besarle, cae muerta al igual que el.

Juana la Loca y Felipe el Hermoso forman una de las historias más legendarias, viviendo un romance con una veloz boda. Pero al poco de nacer su primer hijo, Felipe empezó a serle infiel con las damas de la Corte, terminando Juana con unos celos que desencadenaron en su desequilibrio mental.

La leyenda de origen celta de Tristán e Isolda, está recogida en muchas obras medievales. El origen de la historia de Tristán se refiere, a las aventuras de un caballero de la corte del Rey Arturo o de Cassivellaunus. Parece que la historia ya se conocía en el siglo VI y luego fue adoptada por los trovadores siendo generalizada.