¿Qué es el ‘veranillo de San Miguel’, ‘veranillo del membrillo’ o ‘veranillo de los Arcángeles’?

Fiel a su cita, como cada año a finales de septiembre, llega a escena el veranillo de San Miguel o veranillo del membrillo, un fenómeno meteorológico al que la sociedad española ya está plenamente acostumbrado.

¿En qué consiste realmente? Se le llama así a un episodio atmosférico de carácter anual en el que, en el hemisferio norte, durante alguno de los últimos días de verano y los primeros de otoño, la temperatura asciende por encima de los valores anteriores para luego recuperar la progresión de bajada típica del otoño.

Se trata de un periodo de días en el que, ya entrados en los primeros días del otoño, hace el mismo calor que unas semanas atrás y se alcanzan valores de unos 30 grados.

Este año, tras un verano poco caluroso, se coge con muchas ganas, especialmente en zonas de costa como es Cádiz.

Según la región y el país, al veranillo de San Miguel se le conoce también como el veranillo de los Arcángeles o el veranillo del membrillo.

El veranillo del membrillo coincide con la época de la recolección de muchas cosechas, por lo que es muy típico escuchar entre agricultores preguntarse por su San Miguel.

El membrillo es una fruta cuya época de recolección es justamente en esos días. En la Grecia antigua los membrilleros estaban consagrados a Afrodita, la diosa del amor. Este fruto era el símbolo del amor y la fecundidad y los recién casados debían comer uno antes de entrar en la habitación nupcial.

El 29 de septiembre se celebra además la onomástica de San Miguel, San Rafael y San Gabriel (los tres Arcángeles) por lo que también se le denomina a estos días como el veranillo de los Arcángeles.

Un refrán típico de estas fechas es por el veranillo de San Miguel están los frutos como la miel.