Tesoros españoles, bajo el mar, que esperan ser rescatados

El oro siempre ha sido motivo de codicia de los seres humanos, su valor crece en función de las épocas y la demanda y la llamada «fiebre del oro» ha afectado a miles de personas a lo largo de la Historia.

Por ello son muchos los buscadores de tesoros o saqueadores que lograron grandes botines con motivo de robos a diferentes civilizaciones -léase inca, maya o azteca- o como acto de piratería en, por ejemplo, la «Flota del Oro» española.

Son muchos los galeones que, cargados de oro y piedras preciosas más otras mercancías de valor, emprendían el viaje a España en época de huracanes o tormentas y que daban con sus maderos en el fondo del mar con toda su valiosa carga. En la actualidad son muchos los barcos españoles que están bajo el agua y que portaban un cargamento digno de un rey o cualquier multimillonario de la actualidad.

Algunos ejemplos de ello son de los que les quiero hablar:

1º.- San Diego: se trata de un barco español que se hundió en el año 1600 tras una batalla con los navío holandeses Hope, Mauritius y Eendracht. Tenía una defensa de 14 cañones y una tripulación de casi 400 hombres. Cubría la ruta de Nueva España y Filipinas dedicándose a cambiar mercaderías de China por plata de México. El cargamento que llevaba era sumamente valioso cuando se hunde.

En el año 1991 el Kaimoloa encontró el pecio del San Diego a más de 50 metros de profundidad. En su bodega había un cargamento de monedas de oro y joyas, porcelana data en la época de la Dinastía Ming y plata.

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El tesoro logró recuperarse y se depositó en un 70% en el Museo Naval de Madrid y el porcentaje restante en el Museo Nacional de Filipinas.

2º.-Nuestra Señora de Atocha: tiene una historia fascinante en el que triunfó la constancia del «cazatesoros» Mel Fisher que vio como en aquella búsqueda perdían la vida dos de sus hijos.

Es un barco que se construyó en La Habana (Cuba) y que desplazaba 550 toneladas, medía 30 metros de eslora y tenía 9 de manga, dotado con una tripulación de 265 hombres.

En 1622 transportaba un inmenso tesoro en su bodega de 24 toneladas de plata en 1.038 lingotes, 180.000 pesos en monedas de plata, 582 lingotes de cobre, 125 barras y discos de oro, 350 cofres de índigo, 525 fardos de tabaco, 20 cañones de bronce y 1200 libras de platería y marroquinería, valorado todo en una fortuna.

En 1969 se inicia su búsqueda para encontrarse en 1985 con una carga que se estimó en unos 1000 millones de dólares. ¿Mereció la pena? algunos pensarán que si pero cuando hay pérdida de seres queridos todo es cuestionable.

3º.- Nuestra Señora de la Limpia y Pura Concepción: era el buque insignia de la Armada española. Zarpa de Veracuz, en México, con rumbo a España en 1641, jamás llegaría a puerto, naufragó como consecuencia de una gran tormenta cuando estaba cerca de República Dominicana.

A bordo del Concepción viajaban 500 personas (también llevada pasajeros) y hubo que lamentar 300 víctimas.

Años después, en 1687, a bordo del James and Mary y el Henry, William Phips y Francis Rogers, dijeron que era el barco con más riquezas que había zarpado de la Indias Occidentales. De la recuperación del botín obtuvieron 30 toneladas de monedas, lingotes y planchas de plata así como 11 kilos de lingotes de oro y sacos de piedras preciosas. Posteriormente otro buque, del cazatesoros Burt Webber, rescató 60.000 monedas de plata y oro.

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4º.- San José: con 30 metros de eslora y 12 de manga, dotado con una tripulación de 550 hombres y una defensa formada por 64 cañones en dos cubiertas con un desplazamiento de más de 1000 toneladas.

Se botó en 1699 y se hundió en 1708 en las proximidades de la bahía de Cartagena de Indias en Colombia cuando fue mandado a pique por los barcos del comodoro Charles Wagner en la batalla de Beru.

Su fortuna, aun por rescatar, se estima en 2000 millones de dólares, sólo se salvaron 11 personas. Hoy día es fruto de conflicto entre España y Colombia por el tesoro que portaba.

5º.- Nuestra Señora de la Concepción: hundido en 1715 con 25 toneladas de oro y plata así como joyas de enorme valor. Todo viajaba rumbo a España pero el barco iba sobrecargado (tres veces más de lo permitido) y se fue a pique.

En 1978 se encontró el pecio descubriendo objetos de la propia viuda de Hernán Cortés o de piezas de enorme valor de la Dinastía Ming, por ejemplo, se encuentra al norte de República Dominicana y de lo extraído se ha valorado en unos 14 millones de dólares.

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6º.- Nuestra Señora de las Mercedes: construido en La Habana y botado en 1786, era una fragata de la Armada española que cubría la ruta entre América y España. Fue hundida en la batalla del Cabo de Santa María por el HMS Amphion. Sólo hubo 51 supervivientes de 249 hombres que llevaba a bordo. El cargamento era de oro y planta más canela, vicuña y quinta.

La empresa Odissey recuperó 500.000 monedas de oro cuñadas en Perú (entre otro y plata recuperaron 17 toneladas) y el caso de este expolio fue denunciado por España ante la justicia.

7º.- Santísima Trinidad: llevaba una carga que pudiera tener un valor de 500 millones de dólares. El barco se hundió en 1711 en la Habana, en Cuba.

8º.- Nuestra Señora de Guadalupe: fue sorprendido el barco en una tempestad el 24 de agosto de 1724 llevando a bordo 600 personas entre tripulantes y pasajeros. Se localizó en los años 70 en la bahía de Samaná en República Dominicana. Se logro extraer 20.000 objetos de su interior de este navío de los «Galeones de Azogue» -junto con La Tolosa-. Además portaba toneladas de mercurio.

Cabe recordar que los barcos hundidos con pabellón de guerra español se consideran como parte del Estado y que no pueden ser saqueados estando protegidos por la Justicia. Además los tesoros no pueden ser fundidos ni vendidos siendo sólo parte de exposición museística.

Estos son sólo algunos ejemplos de esos tesoros bajo el mar pero son muchos los galeones que siguen hundidos y cuya fortuna espera a ser descubierta.