En busca de la verdad con Antonio Puente Mayor: ‘No existe un personaje más fascinante que Jesús de Nazaret’

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Llega a las librerías ‘Jesús de Nazaret. En busca de la verdad’, el nuevo libro del escritor Antonio Puente Mayor. Publicado por La Esfera de los Libros, se trata de una investigación sobre el personaje más influyente de todos los tiempos desde el punto de vista histórico, arqueológico y filológico.

Interesante trabajo de investigación

¿Existió Jesús de Nazaret? Esta es la pregunta que vienen haciéndose desde hace años millones de personas y cuya respuesta no es fácil de responder. Si nos referimos al Jesús real, el de carne y hueso, la respuesta es sí; o al menos eso opinan la mayoría de historiadores actuales. Mientras que si hablamos de Jesucristo, el Hijo de Dios que vino a salvarnos, según el cristianismo, el asunto se complica.

Precisamente con la intención de exponer las pruebas que maneja la comunidad científica sobre la historicidad de Jesús, surge ‘Jesús de Nazaret. En busca de la verdad’, el nuevo libro del escritor Antonio Puente Mayor (Sevilla, 1978), publicado por La Esfera de los Libros. Un ensayo de investigación sobre el personaje más influyente de todos los tiempos, desde el punto de vista histórico, arqueológico y filológico, que trata de desentrañar algunos de los misterios que existen en torno al Nazareno.

Entrevista sobre Jesús de Nazaret con Antonio Puente Mayor

La primera pregunta es obligada. ¿Cómo surge la idea para este libro?
Precisamente fue la cuestión de la historicidad de Jesús la que me movió a investigar a partir de 2018 sobre la figura más influyente de todos los tiempos. La chispa surgió el año anterior en el Museo de Tierra Santa de Santiago de Compostela. Un espacio regentado por la comunidad franciscana que expone piezas traídas desde Israel, y que yo ya conocía por mi faceta de guía de circuitos turísticos. Ahí estuvo el germen, y a partir de ese momento inicié un camino que comenzó a dar sus frutos con diversos artículos en prensa y revistas especializadas, pasando por boletines y anuarios de cofradías.

Durante siglos, la figura de Jesús ha sido abordada desde múltiples puntos de vista. ¿En qué se diferencia tu trabajo de los anteriores?
En efecto, desde la llegada de la Ilustración, los racionalistas comenzaron a hacerse preguntas sobre la existencia de Jesús de Nazaret. De ahí que apremiasen a los protestantes alemanes a aplicar sobre los Evangelios el mismo método de estudio que utilizaban con otras obras de la literatura. Surge así la llamada «búsqueda del Jesús histórico», cuya tercera fase comenzó a partir de la década de 1980 y de la que mi libro es deudor. Por eso, lo primero que diferencia a mi obra es el hecho de homenajear a todos los autores que se dejaron la piel tratando de hallar la verdad acerca de un personaje nacido en el siglo I que marcó un antes y un después. En total, dos siglos y medio de estudios que nos han permitido «intuir» su faceta humana. Además he pretendido acercar al gran público a un método tan interesante como el de la crítica de fuentes, la cual nos permite cotejar hechos del pasado para tratar de acercarnos, lo máximo posible, a la versión original. Ya en mis tiempos de estudiante de Filología pude desarrollarlo con obras literarias, de ahí que me supusiera un reto, además de un enorme placer, aplicarlo a la figura de Jesús. Algo que complemento con la arqueología y la antropología, claves para contextualizar al personaje. Por último, el libro incluye aspectos normalmente ignorados en este tipo de estudios, como es el caso del misticismo.

¿A qué te refieres exactamente?
A figuras como Santa Brígida de Suecia, Sor María de Jesús de Ágreda o la beata Ana Catalina Emmerick, videntes que vivieron entre los siglos XIV y XIX y cuyas revelaciones suponen un aporte extra de información para tratar de reconstruir no solo la vida de Jesús de Nazaret, sino también la de su madre, familiares e incluso allegados. En el caso de Santa Brígida, por cierto copatrona de Europa desde 1999, su aporte nos interesa porque siempre sometió sus revelaciones a las autoridades eclesiásticas, de ahí que el papa Benedicto XIV aprobase muchas de ellas.

¿Hasta qué punto resultan interesantes esas visiones en la actualidad?
Hoy es fácil tachar este tipo de visiones como algo fantasioso o irrelevante, pero en civilizaciones antiguas, como las culturas babilonia, griega, romana o judía, los sueños y revelaciones se tenían muy en cuenta. Lo vemos en Aristóteles, y también en los emperadores romanos, quienes dictaron una ley según la cual aquellas personas que tuviesen un sueño sobre el estado debían hacerlo público. Ana Catalina Emmerick, más allá de inspirar a Mel Gibson varios pasajes de su película ‘La Pasión’, llegó a identificar lugares relacionados con la vida de Jesús y María que años más tarde serían descubiertos por la arqueología.
Si todos lo conocemos como Jesús de Nazaret, ¿por qué la cultura cristiana afirma que nuestro protagonista nació en Belén?

Porque lo dicen los Evangelistas Mateo y Lucas, porque lo afirman los primeros Padres de la Iglesia y porque la tradición lo viene repitiendo desde hace siglos.

¿Pero existe constancia histórica de que Jesús naciera en esa aldea? Ni siquiera San Pablo la menciona…

En efecto, únicamente tenemos el testimonio de los evangelistas, quienes a su vez remitían a la profecía de Miqueas, quien afirmó que el gobernador de Israel nacería en Efratá (Belén), cuna del rey David.
Entonces, ¿Mateo y Lucas mentían? No olvidemos que ambos aportan datos como el empadronamiento de María y José en tiempos de Herodes y bajo la gobernanza de Quirino…
He ahí el problema. Muchos historiadores coinciden en que Mateo y Lucas parten del documento Q, una fuente de información distinta a la que poseía Marcos, cuyo evangelio es el más sencillo. En mi libro, explico las diversas teorías que existen sobre el lugar y la fecha del nacimiento de Jesús, incluida la más actual, que, por primera vez, nos permite abordar a ambos evangelistas desde el punto de vista histórico.

¿Qué más sorpresas nos aguardan en tu libro?
Quizás para la comunidad científica no se trate de «sorpresas» propiamente dichas, pero el gran público descubrirá datos poco divulgados, como lo mucho que le debe la cultura cristiana a los evangelios apócrifos, el modo de vestir en la Palestina del siglo I o la importancia que le concedían los judíos a la religión y las fiestas. Ah, y para los amantes de las bandas sonoras, he creado una lista en Spotify que incluye temas de películas sobre Jesús de Nazaret compuestos por Miklós Rózsa, Alex North o John Debney —podrán encontrar desde ‘Rey de Reyes’ a ‘María Magdalena’—. Basta con escribir el nombre completo del libro, ‘Jesús de Nazaret. En busca de la verdad’, para disfrutar de la música que escuchaba mientras escribía el libro.

¿Hay algo que te haya llamado especialmente la atención durante la investigación?
Las muchísimas conexiones que existen entre la vida de Jesús recogidas por los Evangelistas y el Antiguo Testamento. Son constantes en los cuatro textos.

Y por último, ¿qué te ha aportado tu viaje a Tierra Santa y cómo se refleja en el libro?
Me ha permitido sumergirme en la atmósfera que pudo respirar Jesús, lo cual ya es muchísimo. No es lo mismo ver el mar de Galilea en un documental que tocarlo con tus propias manos, ni es lo mismo rezar las estaciones del Vía Crucis en cualquier ciudad española que recorrer la Vía Dolorosa en la propia Jerusalén. En el libro hablamos de los vestigios históricos, que no son muchos, pero sí muy importantes. Pero si he de quedarme con algo, es con la importancia que tiene Jesús en un país dividido y profundamente complejo —se le menciona tanto en el Talmud como en el Corán, aunque de distinta manera—. Por eso mi conclusión es que no existe un personaje más fascinante que Jesús de Nazaret.