Experimento de la NASA: los aterradores riesgos para el ser humano de un viaje espacial

En plena fiebre por la conquista del espacio, como si de una película se tratara, se encuentran sumergidas agencias aeroespaciales de todo el mundo, el interés está centrad o en el Universo allá donde se quiere llegar más lejos y donde se trata de superar todas las barreras que las limitaciones de tan grande empresa suponen. Pero, quizás no se ha contado con un factor clave, un factor determinante y especial como es la otra limitación, la más importante, la que tiene el propio ser humano.

¿Se ha preguntado alguna vez por las consecuencias que tiene para el ser humano está por largo periodo de tiempo «allí arriba»? Pues es una materia que preocupa a los investigadores aunque sólo se «venda» -de cara a la opinión pública- y sólo reluzca lo que sería tal logro. Y es que la exposición continuada a las condiciones que se dan en un viaje en el espacio puede tener consecuencias fatales para los astronautas.

Experimento de la NASA

Todo ello es un hecho más que constatado pues cuando regresas los tripulantes de la ISS a la Tierra, de la Estación Espacial Internacional, deben tener un proceso de aclimatación y recuperación importante. Pero los científicos de la NASA además realizaron un experimento por un periodo de un año en dos gemelos, los Kelly, Scott y Mark. Mientras uno fue llevado a la ISS por ese espacio de tiempo, Mark estuvo en la Tierra con rutinas de vida similares. Al año se quiso estudiar las diferencias y cambios experimentados. He aquí el terrorífico resultado de todo ello:

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Cambios en la longitud de la columna vertebral: en el espacio no hay gravedad y, por tanto, la persona no sufre los efectos de la misma por lo que en ese entorno las vértebras se expanden y la columna vertebral se estira. La longitud total que pueden ganar es de un 3%, que es bastante significativo. Cuando se regresa a la Tierra la columna comienza a regresar, poco a poco, a sus dimensiones normales provocando unos tremendos dolores en los astronautas y hernias de disco. Es el precio que hay que pagar.

Problemas de visión: la permanencia en el espacio de una persona puede hacer que la visión se deteriore en un 75%. Los especialistas tratan de buscar una explicación a todo ello y se cree que se encuentra en un cambio en lo que es la presión intracraneal de la persona, de esa forma los fluidos del cerebro suelen tener la tendencia de ir arriba en el espacio y eso aumenta la presión en los ojos. Suele ser algo temporal pero hay astronautas que no se han recuperado de ello totalmente. Es un grave problema pues en viajes largos la persona podría tener una pérdida de visión que podría ser irreparable.

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Cáncer: es temible pero es real, según los científicos de la NASA los astronautas estarían expuestos a los rayos cósmicos y eso hace que fluyan corrientes de partículas que son nocivas para el organismo. Estos rayos cósmicos podrían ser muy peligrosos para el ADN humano así como potenciar el riesgo de sufrir cáncer.

Otros problemas importantes

Debilidad ósea y muscular: se ha evidenciado que la disminución de la masa muscular en un astronauta está entre un 20 y un 30%, que es mucho tras estar un año en el espacio. La razón es que la microgravedad permite que la persona no haga apenas ningún esfuerzo en ese entorno y los músculos se acaban debilitando. Por ello que haya una zona de gimnasio dedicado al entrenamiento, al ejercicio y a forzar los músculos, lo contrario provoca atrofia muscular. Igualmente los huesos deben soportar el paso del ser humano, de todo lo que contiene y al no tener que hacer esfuerzo también se sufre la pérdida de masa ósea que está tasada entre un 1 y 2% por mes de permanencia en el espacio.

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Problemas cardiacos: todo tiene una incidencia importante cuando se permanece en el espacio, una de ellas es el trabajo que realiza el corazón, en condiciones de microgravedad tiene problema a la hora de enviar nuestro fluido vital -sangre- a las extremidades. El corazón tiende a encogerse y debilitarse, puede hasta cambiar de forma teniendo mayor redondez. Cierto es que cuando el astronauta llega a la Tierra vuelve a su forma original pero se trata de evaluar el efecto que tiene esta modificación temporal que, desde luego, sobrecoge.

Impacto de la monotonía: la permanencia en un entorno de gravedad baja también tiene otros efectos, el psicológico es importante pues se está «aprisionado» en una nave pequeña y eso puede provocar claustrofobia a medio plazo; también pueden sentir el estrés de una situación así y el aburrimiento típico de la monotonía con la que se vive, igualmente se pierde la noción del tiempo en ocasiones y afecta de una forma notable al sueño.

Son los riesgos de viajar en el espacio, hoy se piensa que podría «ser fácil» llegar a Marte, por ejemplo, y se lucha por superar las barreras tecnológicas cuando, realmente, la superación debe estar en el propio físico del ser humano que, quizás, sea insalvable.