Gesto de dolor en la viuda del guardia civil navarro fallecido en Barbate y evolución del agente herido de gravedad

«Mi marido no hubiera querido esto», fueron las palabras de la viuda, según relataron testigos presenciales.

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Funeral Guardia Civil asesinado.
Momento en el que portan el féretro de unos de los guardias civiles asesinados.

Dolor y rabia se entremezclaban en la capilla ardiente del guardia civil David Pérez Carracedo, fallecido en Barbate tras ser arrollado por una narcolancha. Su viuda, en un momento de profunda emoción, rechazó que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, colocase la medalla en el féretro.

«Mi marido no hubiera querido esto», fueron las palabras de la viuda, según relataron testigos presenciales. La negativa generó un momento de tensión, con algunas autoridades intentando mediar sin éxito. Finalmente, fue un compañero de David quien colocó la medalla sobre el féretro, en un emotivo gesto de unidad y respeto.

David Pérez Carracedo, de 43 años, era natural de Pamplona y deja atrás a su esposa y dos hijos pequeños. Formaba parte del Grupo de Acción Rápida de la Guardia Civil, una unidad de élite que lucha contra el crimen organizado. Su muerte ha conmocionado a la sociedad española, que ha mostrado su apoyo a la familia y a la Guardia Civil.

El gesto de la viuda ha sido interpretado como un acto de valentía y dignidad. Un rechazo a la politización de la tragedia y una reivindicación del dolor y la memoria de su marido. Un momento que refleja la profunda herida que el narcotráfico ha infligido en la sociedad española.

La muerte de David Pérez Carracedo pone de relieve la necesidad de reforzar la lucha contra el narcotráfico. Un problema que exige un mayor compromiso por parte de las autoridades y la sociedad en su conjunto. Es necesario redoblar esfuerzos para combatir esta lacra que amenaza la seguridad y el bienestar de las personas.

Guardia Civil herido en Barbate evoluciona favorablemente

Un agente herido grave en el brutal ataque de una narcolancha en Barbate continúa ingresado en el Hospital de Puerto Real. Su evolución es satisfactoria y se encuentra estable.

El agente herido grave sufre una fractura con herida abierta en uno de sus antebrazos. Se espera que sea intervenido quirúrgicamente en los próximos días. No ha sufrido la amputación de ningún brazo, como se ha informado erróneamente.

Un segundo agente resultó herido leve y no requirió hospitalización. La investigación del ataque continúa en curso. La Guardia Civil prevé poner a disposición judicial hoy a los ocho detenidos.

Se ha expresado un amplio apoyo a las víctimas y sus familias por parte de las autoridades y la sociedad española. El ataque ha sido condenado por todos los sectores sociales, que reclaman un mayor esfuerzo en la lucha contra el narcotráfico.

Este es un duro golpe para la Guardia Civil y para toda España. Nuestras condolencias a las familias de los agentes fallecidos y nuestro deseo de una pronta recuperación para los heridos.