Nuevas experiencias y fenómenos paranormales en la Calle San Luis

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Un caso jamás se cierra, siempre permanece abierto ya que siempre surgen informaciones que te obligan a ampliar el expediente de la investigación realizada, máxime si es en un lugar cómo al que les quiero llevar.

La calle San Luis, de Sevilla, es uno de esos lugares que invitan a la investigación y a la reflexión, tildada de calle maldita por unos, y se “asusta viejas” por otros, no deja indiferente a nadie, aficionado o experto, de cuantos conocen la terrible historia que guardan algunos de los edificios que la forman. Quizás sea, de la ciudad hispalense, una de las calles sevillanas donde más fenómenos paranormales se han registrado y de los que, a lo largo de estos últimos años, he dejado constancia en artículos y publicaciones.

Me encontraba junto al investigador Miguel Ángel Paredes, nos habíamos citado con una persona que decía vivir experiencias terribles en su domicilio en la calle San Luis. Al llegar nuestro comunicante se encontraba sudoroso, nervioso, inquieto, intranquilo. Entablamos conversación y comenzó a contarnos su experiencia: “vivo en un piso donde anteriormente vivía mi suegra, desde hace un tiempo pasan cosas extrañas. Estando mí esposa en casa de su madre le desaparecen o cambian las cosas de sitio al cabo de horas aparece en otro lado”. Su mujer escucha atentamente e interviene: “yo no echaba cuenta porque pensaba que podía ser ella que lo hubiera puesto en un sitio diferente pero esto ya empezó a suceder más a menudo, no era normal”. Todo ello comenzó a intranquilizar a la pareja.

Los fenómenos no concluyeron ahí: “estando en fechas navideñas miré hacia la pared y vio como el almanaque estaba balanceándose de lado a lado; después de comprobar que no había ningún tipo de corriente de aire el almanaque seguía moviéndose”.

Otro de los fenómenos que han podido vivir lo pudo percibir la hija de este matrimonio. Estando en el pasillo iba hacia el salón, al pasar por el cuarto de baño vio como una persona estaba en su interior mirándola. La madre preguntó a la niña por lo que le llamaba la atención y la niña le contestó que había un hombre allí dentro mirándola…

La propia hija vuelve a repetir experiencia cuando inquieta le pregunta a su madre: “¿Qué hace tanta gente desconocida en el pasillo?”. En ese momento sólo estaban en la casa ellas dos.

El padre nos comenta como una excavadora que se encuentra en las cercanías del piso ha comenzado a funcionar de forma anómala: “lo he visto con mis propios ojos, la máquina excavadora se ha encendido sola, las luces se empezaron a apagar y encender”.

Otros vecinos del bloque, de forma reservada y confidencial, también nos hablan de otras experiencias y fenómenos vividos en el mismo. ¿Hay una psicosis con las historias de fantasmas y suicidios que se cuentan? ¿Es todo producto de la realidad o la sugestión? De ser cierto… ¿A qué realidad obedece o que los provoca? Preguntas sin respuestas que tratamos, poco a poco, de resolver.

Estremecedor incidente paranormal en la calle San Luis de Sevilla

El misterio es atemporal, en raras ocasiones surge cuando lo buscamos y en raras ocasiones nos deja indiferentes. Por ello es tan complejo realizar una investigación paranormal y, mucho más, tratar de demostrar que en un determinado lugar se producen sucesos más allá de la razón y la Ciencia.

En Sevilla encontramos uno de esos lugares que a nadie deja indiferente, se trata de la calle San Luis, un lugar en el que otros investigadores han registrado una gran cantidad de hechos inexplicables y un lugar donde se manifiesta lo imposible. Dicen que un tramo de esta misma calle está maldito y que, quizás, el alto índice de suicidios registrado en la misma en épocas pretéritas podrías deberse a esa misma y remota maldición que habría recaído sobre el antiguo solar donde hoy se alza el pabellón deportivo de la zona.

Es en este pabellón donde quiero detenerme hoy para narrarles una nueva experiencia con lo extraño que se ha vivido en su interior. No hace demasiadas fechas una persona que trabaja en el mismo vivió algo que rompería sus esquemas mentales (para preservar la identidad del testigo y que no se pueda localizar omitimos nombre y turno horario):

“Me encontraba revisando el pabellón cuando por una de las cámara se me advirtió que se había visto algo raro, una especie de sombra que bajaba por la zona trasera. Esto es algo que suele suceder aquí. Quise ir a ver y cuando llegué a la zona en cuestión, una escalera que baja a una zona a cuyo lado hay un muro vi que el ambiente estaba muy enrarecido, como si alguien te mirara o algo te presionara. Fue entonces, al girarme, cuando vi, tras de mí, una especie de sombre grande, de casi dos metros de altura, de silueta humana, que me intimidó de tal forma que hasta el aire sentí que me faltaba. Sólo acerté a decir: “No me hagas daño, por favor, no me hagas daño” y como si se apiadase de mí aquella sombra se apartó y permitió que me fuera”, narraba el testigo entre lágrimas y vellos de punta.

“Un compañero me vio en la puerta, apoyado en la pared y me dijo (nombre del testigo X) tienes muy mala cara, y le dije: “si vivieras lo que yo he vivido no la tendrías mejor”, entonces él me dijo que una tarde vio en la parte superior, en el piso de arriba a un ser que deambulaba por allí y que no podía estar, aquí pasan cosas muy raras desde hace décadas”, concluía.

Y no es para menos por qué mi información, fidedigna, tiene acceso a un testimonio de una persona de seguridad que trabajó allí en otro tiempo, recordaba: “una noche pudo ver un ser “cabezón y venoso” con manos grandes que se perdía en una zona de escaleras donde sólo se acaba en una pared”, curiosamente la misma zona donde se tuvo la experiencia narrada.

La calle San Luis, la calle donde habita el misterio y donde los fenómenos paranormales sorprende hasta los más escépticos que dejan de serlo cuando viven una experiencia de este tipo en primera persona.

Fantasmas y misterios en Sevilla

Uno de los lugares que más fenómenos extraños e inexplicables han originado en Sevilla es la calle San Luis, en el segundo tramo de la misma, donde se ubicaba un solar en el que se tardó años en construir.

La historia de los fenómenos de la calle San Luis era conocido por muchos sevillanos y eran muy variados: desde la visión de extrañas figuras en el solar referido hasta ver orbes de luz, desplazamiento de objetos, parafonías, materializaciones imposibles, y un largo rosario de sucesos de difícil explicación.

No sólo se veía afectado el solar, también la vecina iglesia de San Luis de los Franceses o el antiguo Centro Andaluz de Teatro, el CAT, frente a Santa Marina en cuya cripta informaban los vigilantes de seguridad, limpieza y alumnado que sucedían todo tipo de eventos misteriosos. En cierta ocasión, mientras se grababa allí un cortometraje, unas manos invisibles tiraban y tocaban la pértiga del micrófono ocasionando consternación en los aspirantes a cineastas. O como el programa Flash Back con Ricardo Bru (hipnólogo) a la cabeza investigaban allí y, mediante sensitivas, detectaban la presencia de espectros de niños.

La crónica negra en el lugar es no menos conocidas: una persona de suicidó clavándose un cuchillo en el pecho ante el miedo a que “unas formas humanas luminosas lo cogieran”; o como otro se encontraba en el interior de un baúl con una mueca de terror inenarrable.

La obra en el solar proseguía pese a que las herramientas de los trabajadores eran movidas por unas manos invisibles e incluso aparecían descolgadas del arcón que las debía contener. Pero pese a todo la obra se concluyó y hoy en su lugar hay un polideportivo con un garaje subterráneo, donde también suceden fenómenos extraños. Los testimonios se han ido recabando a lo largo de estos últimos meses y últimos años.

En la zona de garaje comenzaron a sentirse extraños ruidos. El personal de seguridad se acercó al “foco” de aquel sonido y no encontró nada: “era como un llanto, como si alguien llorada, me extrañó y fui más o menos al sitio pensando que podría haber alguien en problemas; nada, al llegar no había nadie“.

Pero no es la única experiencia: “en otra ocasión vi por el sistema de vigilancia de cámaras como si hubiera alguien en el garaje, alguien de oscuro. Fui a echar un vistazo pero no había nadie. Entonces la puerta se abrió sola, me quedé esperando que entrara alguien pero no entró nadie. Un frío intenso me invadió y tuve la sensación que había alguien allí atrás. Al girarme sólo vi una especie de silueta negra que se iba hacia uno de los laterales. Fui a ver pero no había nadie”.

Nuestro testigo nos relata: “yo pedí otro sitio de vigilancia. Todo por una tarde-noche de invierno, cuando hacía una ronda, en la que sentí como alguien me tocaba. Me dije “eso son sensaciones tuyas” y me olvidé, pero al rato alguien me susurró mi nombre al oído y me llevé un susto de muerte. Aquella tarde nada parecía funcionar y se estuvieron escuchando ruidos raros toda la tarde”.

Pero hay otras personas que igualmente han tenido experiencias en el lugar. En el polideportivo uno de nuestros testigos nos narraba: “era ya la hora de irnos y fui a por el balón, es curioso pero cuando lo fui a coger echó a rodar sólo, me acerqué a él y cuando fui a cogerlo otra vez echó a rodar de nuevo, era como si alguien lo manejase, como si tratara de jugar conmigo. Entonces un amigo me dijo: “coge ya el balón y vámonos” y cuando volví a mirar estaba en la otra punta de la pista”.

Una de esas personas, aficionada a los temas paranormales y conocedora de la historia de la calle San Luis, realizó prueba de psicofonías en el lugar obteniendo una casi lejana voz que decía “Aquí no está”, teniendo la completa seguridad que se encontraba sola.

Decía un contertulio del programa La Rosa de los Vientos que “todo testigo dice la verdad, al menos lo que bajo su percepción de verdad entiende”, y muchas veces son valores subjetivos, de apreciación o, incluso, de sugestión.

Hay que buscar en el pasado para descubrir, y hacer una hipótesis, sobre lo que aquí sucede y como se pueden tratar de explicar. Los hechos de la calle San Luis que se niegan a ser olvidados y cada cierto tiempo nos sorprende con un nuevo fenómeno que nos hace recordar que estos sucesos inexplicables no tienen reloj y que se pueden manifestar en cualquier momento, cuando menos se les espera.