Fenómenos inexplicables y experiencias paranormales en el hospital ‘Puerta del Mar’

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Si hablamos de misterio y hablamos de la ciudad de Cádiz, uno se los lugares más emblemáticos de la misma es, sin dudas, el Hospital “Puerta del Mar”, cargado de historias personales que tienen mucha relación con las leyendas, apariciones y enigmas que en su interior se producen y que, siempre, sorprenden a aquel que es testigo de lo imposible.

Muy conocida es la historia de la religiosa que tendría como ámbito de aparición precisamente este hospital, la leyenda nos cuenta como hace unas décadas una antigua monja dejó sus funciones en el centro sanitario aquejada de una serie de problemas, destacaba por ser muy atenta con los pacientes y por hacer, de forma perfecta y exacta, su trabajo. Tras dejar el hospital “colgó” el hábito y los derroteros de la vida la llevaron a tener experiencias, de tipo personal, que la cambiaron; regresó al hospital, en este caso como personal sanitario, todos se alegraron de su regreso, pero no era la misma… Algo había cambiado en ella. Se dice que es el espíritu de esta mujer el que vagaría eternamente por los pasillos del hospital, aquel hospital por el que paseó y trabajó en vida siendo, en la muerte, su mazmorra. Como toda leyenda poco se sabe de la identidad de la misma pero en estas décadas de funcionamiento es normal que el personal haya ido envejeciendo y algunos de aquellos antiguos empleados falleciendo, ley de vida, y así se establece un vínculo vida-muerte en el cual la persona queda atrapada en el lugar en el que vivió o, simplemente, trabajó. Hoy es objeto de relatos escalofriantes que tienen como protagonistas a aquellos que se han encontrado con este particular fantasma.

Recientemente una persona, que jamás había escuchado hablar de apariciones o de fantasmas en el hospital, le ocurrió algo increíble. Francisco L. R. recordaba: “Estaba en una de las habitaciones de pacientes con mi esposa, era tarde, calculo que sobre la una de la madrugada y salí a la máquina a comprar algo. Cuando iba por el pasillo me encontré de frente con una monja de hábitos blancos, al pasar a mi lado le dije “buenas noches hermana” y no contestó, entonces me volví y ya no estaba, además sentí mucho frío y cuando regresé a la zona de las habitaciones le dije a una enfermera: “¿Hay alguna monja en el edificio o que esté de visita?” y aquella chica me sonrió y me contestó negativamente”, en días posteriores haces amistad con la gente del hospital y ya me contaron que allí parece que hay una historia con el fantasma de una monja y, tal vez, es la que yo vi. No me olvidaré jamás de ese momento”, narraba impresionado.

En el hospital “Puerta del Mar” son otras las experiencias con lo inexplicable que se han producido, en esta ocasión, nuestra testigo, a la que llamaremos Carmen, tiene ya cierta edad e ingresó en el centro hospitalario con una deficiencia coronaria grave, la mujer fue llevada rápidamente a un quirófano donde se trató de hacer lo posible por salvar su vida pero, a veces, lo posible no es suficiente y aquella mujer, poco a poco, dejó esta vida hasta que clínicamente estaba muerta. Fue en ese momento cuando se produce lo inexplicable, Carmen nos narraba: “yo entré muy malita allí, se me iba la vida, y me metieron en la ambulancia y ya no recuerdo más, pero de pronto me vi en una sala de quirófano con enfermeras y médicos a mi alrededor, podía escuchar lo que decían perfectamente, entonces me vi desde arriba y allí estaba yo en una mesa echada con los médicos tratando de reanimarme. Recuerdo que uno de ellos dijo: “Aquí no hay nada que hacer ya” y yo le decía “sigue que estoy aquí” pero no me escuchaba. Entonces escuché a mi hija, quise ver donde estaba y se encontraba sentada en una sala de espera junto a su marido, había llorado, y escuchaba lo que decía… Entonces seguí elevándome y vi como una especie de luz frente a mí. Me encontraba muy bien, sentía su calor, voces que me llamaban, a mi difunto marido, a mi hermana, y estaba muy a gusto, entonces comencé a caminar o a dirigirme hacia esa luz, momento en el cual dejé de escuchar lo que pasaba a mi alrededor. Pero, de repente, algo pasó, otra voz, que no se de quién se trataba, no la había escuchado nunca, me dijo: “Vuelve, aun no es tu momento” y al mirar atrás vi a mi hija y comprendí que no la podía dejar sola. Entonces vi de nuevo mi cuerpo y ya desperté en la habitación al cabo de las horas. Conté mi experiencia al tiempo de estar recuperada y bueno, me dijeron que podía ser de los medicamentos y que el cerebro suele hacer esas cosas pero a mi es la primera vez que me ha pasado y lo he encontrado maravilloso”.

Carmen, octogenaria y de gran lucidez, jamás había escuchado hablar de Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) y tampoco es persona dada a leer, escuchar o ver programas e información de misterio, en esta ocasión ella fue la protagonista de una experiencia que va más allá de la vida.

Diferentes y nuevas experiencias en el “Puerta del Mar” que hacen de él un lugar encantado de Cádiz que, por méritos propios y por los testimonios de aquellos, que sugestionados, en mayor o menor medida, nos han ido narrando.