Pasajes divertidos y curiosos de la Historia

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- La Historia de la Humanidad ha generado, a lo largo de milenios, todo tipo de circunstancias y hechos que nos sorprenden. En muchos casos son muy desconocidos y todos tuvieron un reflejo en su época.

Repasamos algunos de los hechos más sorprendentes de todos los campos del Saber, en la Antigüedad y tiempos más modernos, para conocer mejor nuestra Historia.

De entre esos hechos curiosos de la Historia habría que comenzar destacando que la primera victoria de la Historia la ganaron los egipcios en el siglo XV a.C. en Megido, Israel, ese fue el lugar donde se luchó por “primera vez” y donde, según la Biblia acontecerá el Apocalipsis.

La Gran Pirámide de Egipto es atribuida al faraón Keops (Khufu) en el siglo XXV a.C., en la explanada de Giza, según los historiadores más heterodoxos podría ser mucho más antigua y Keops sólo usurpar un monumento anterior.

El faraón Tutankhamón, el rey niño, fue un faraón menor, sin apenas importancia, pero el descubrimiento de su tumba, intacta, causó conmoción cuando Howard Carter la descubrió en 1922; a la momia del faraón se le prácticos una prueba de ADN y el resultado fue que Tut y su familia procedían de una unión entre hermanos, algo muy típico en la época para preservar la estirpe faraónica.

La legalización de la marihuana como sustancia de ocio en un determinado estado de EE.UU. o en Uruguay han hecho que este tema se ponga de actualidad y tenga una especial relevancia, pero no es nuevo, ya en 1920 en Estados Unidos se informó mediante un folleto gubernamental que el cultivo de marihuana podía ser muy rentable. Luego nacería aquello de “no pises la yerba…Fúmatela”

Y para patinazo el que cometió el embajador Warren Austin cuando en 1948 trató de mediar en el conflicto musulmán apremiando a arreglar aquellas desavenencias “como buenos cristianos”, la guerra era judío-árabe, ninguno de los dos bandos era cristiano.

Y seguimos en Estados Unidos, una de las minas de los errores históricos. Porque tras el hundimiento del Titanic (1912), la gran nación americana llevó a cabo una investigación a petición del Senado. Así cuando estaban en el desarrollo de las conclusiones el senador William A. Smith, del estado de Michigan, preguntó: “¿Y por qué no se refugiaron los pasajeros en los compartimentos estancos del barco para no ahogarse?”. El desconocimiento del senador era enciclopédico.

El 22 de Julio de 1962 el Mariner I con rumbo a Venus debió ser destruido por un desvío en su rumbo, todo ello provocado por la omisión de un guion ortográfico en su programa de vuelo. La errata costó 18,5 millones de dólares.

En el periódico “The Times” el 22 de Agosto de 1978 apareció una columna con 97 erratas en la página 19, todas ellas provocadas por la omisión de la última letra de la palabra “Papa” (Pope) del pontífice Pablo VI.

La Torre de Pisa es uno de esos monumentos a admirar, en mucha ocasiones por su inclinación ya famosa. Fue obra de los arquitectos Bonanno de Pisa y Guillermo Tedesco, y todo ello provocado por el error de hacer unos cimientos de tan sólo cuatro metros de profundidad en 1174. A mitad de la obra el suelo se deslizó y la torre se erigió ya inclinada. En 1350 se finalizó su construcción con la ángulo ya famoso. La torre se inclina 0,75 centímetros por año hoy día es cero debido a los contrapesos de su base.

El cuadro las “Amapolas orientales” (1928) de Georgia O´Keefe estuvo colgado en la Universidad de Minnesota al revés durante 30 años. Nadie lo notó salvo un experto en la obra de la pintora.

No es la única excepción, en 1961 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el cuadro “Le Bateau” de Henri Matisse (1869-1954) estuvo colgado al revés durante cuarenta y siete días. Fue visto en su posición errónea por 116.000 personas y nadie lo notó. Hubo quién lo admiró, ¡al revés!

Volvemos a los Estados Unidos para hacer una parada en Alaska, un poco frío –eso si- y vamos a ir a Nome ya que allí ponía en un viejo mapa ingles la inscripción “Name” y se copió como “Nome” creyendo que era su nombre quedando así eternamente nombrado.

Américo Vespucio (1545-1512) fue un navegante florentino que viajó a las Indias y cartografió sus costas, fue él el que dio el nombre a Colombia en honor a Colón, el descubridor al servicio de la corona española. Fue él quien calculó que las tierras americanas no eran ninguna parte de las Indias y si algún lugar de un nuevo y gran territorio, esa idea marcó a toda la sociedad y revolucionó conceptos nunca antes manejados (que sepamos).

Pero al mismo tiempo en Sant-Dié (1507) en los Vosgos franceses, el cosmógrafo Martin Waldseemüller (1475-1521) descubría que Américo Vespucio llevaba razón y bautizó a todos aquellos nuevos parajes como América teniendo éxito entre la comunidad científica aquel nuevo nombre y siendo su denominación oficial.

Hernando de Magallanes (1480-1521) asistió a una danza tribal ejecutada por un indígena techuelche en el sur de Sudamérica. Al observar los enormes pies de aquel indígena llamó a aquella tierra como Patagonia (“tierra de los patas grandes”). Pero en realidad aquellos indios llevaban los pies forrados como medida de protección contra el frío. No fue la única anécdota de aquel mítico viaje del portugués, al llegar al actual Uruguay exclamó: “¡Monte video!” (“¡Monte veo!”) y así se llamó a su capital cuando se creó la ciudad en 1726 por el español Bruno Mauricio de Zabala (1682-1736).

Jack London fue un escritor estadounidense de notable éxito (1876-1916) que se presentó en 1905 a la alcaldía de Oakland (California), tuvo menos de 500 votos. Como político valía menos que como escritor.

Es que la Historia con tales anécdotas también puede ser muy divertida, aún recuerdan algunos estudiantes aquellas clases tediosas en las que la materia era infumable, tal vez no sea la materia sino la forma en la que se cuenta la misma que, de alguna forma -importante- influye en la receptividad del alumno a la misma y, en ocasiones, que se perciba que puede ser una materia entretenida con la que poder disfrutar y hasta compartir con otras personas.