El espectro de la Posada de San Marcos en El Puerto de Santa María

Castillo de San Marcos en El Puerto de Santa Maria
Castillo de San Marcos en El Puerto de Santa Maria

 

CÁDIZDIRECTO/J.M.García Bautista.-El Castillo de San Marcos es un entorno muy a tener en cuenta, a parte de su innegable trascendencia histórica, ubicado en la Plaza de Alfonso X “El Sabio”, de planta octogonal y buen estado de conservación, encontramos la Posada de San Marcos con una historia paranormal no menos apasionante…

Cuentan que allí hay un fantasma, un fantasma que gusta de manifestarse en la hospedería… Por desgracia la posada ya no existe pues se derribó en su tiempo y hoy, en su lugar, encontramos un edificio de varias plantas, no obstante, entre sus paredes y muros se desarrolla la manifestación de Pedrito.

La Posada de San Marcos era una viejo caserón del siglo XVII, ella llamada de esa forma –con el nombre del Santo- o Posada del Carbón dada la carbonería que se encontraba en sus proximidades. La historia de su fantasma ha sobrevivido como parte del legado y tradición oral de los descendientes de los últimos dueños de la casa, una familia que exportaba pescado, y tiene en Pedrito a su figura indiscutible y destacada.

Pero… ¿Quién es Pedrito? Se trata de un espectro, del fantasma de un hombre de cierta altura vestido de negro con una especie de túnica similar a la de los penitentes de semana santa. Se aparece acompañado siempre por un perro negro y se aparecía a los miembros de la familia que fueron quienes le pusieron el nombre de “Pedrito”.

El espectro también se apareció a trabajadores de la Posada que ante la quimérica visión salían corriendo despavoridos. La sensación era de frío intenso y el sonido quejumbroso de algo que no lograban identificar… Ante ellos pasada Pedrito y su perro… Era una visión aterradora.

El fantasma además tenía sus propias fobias y gustaba de cambiar la posición de las figuras del portal de Belén en épocas navideñas o de mover la garrucha del pozo de la Posada. Además tiraba de las sábanas y almohadas del establecimiento, en concreto de los niños… La situación de terror era indescriptible.

Otro misterio era el de un agujero que aparecía en la escalera, justo en el medio; era tapado por los obreros pero a la mañana siguiente allí estaba, abierto.

Ruidos extraños en la cocina y el salón, gemidos, gritos, susurros…Todo un acervo de fenómenos extraños de difícil comprensión que inquietaba a los huéspedes, trabajadores y propietarios.

Se extendió el rumor que el fantasma protegía un tesoro que se escondía en la Posada, pero jamás se encontró, otros hablan que lo encontró un trabajador y se marchó sin nunca más saberse de él.

Al derribarse el edificio el fantasma de Pedrito desapareció, pero el lugar dejó un secreto al descubierto: una necrópolis musulmana en los cimientos de la posada y en la plaza conocida por los portuenses como la del castillo (Alfonso X “El Sabio”).

El Puerto de Santa María sigue teniendo su duende, y en Pedrito a uno muy particular que hoy se pasea, sin que nadie lo vea, por el edificio construido sobre la antigua Posada de San Marcos.