Resuelven el misterio de la aviadora perdida Amelia Earhart al 99%

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Uno de los mayores misterios históricos no resueltos de nuestro mundo contemporáneo es lo sucedido con la pionera de la aviación Amelia Earhart. Sin embargo la verdad de lo ocurrido con la aviadora podría resolverse “al 99%”.

Amelia Earhart desaparece en 1937 sin dejar rastro, pese a la intensa búsqueda realizada sobre la zona del océano Pacífico que sobrevolaba, y nunca más se supo de ella habiendo mil y una hipótesis siendo mítica sobre lo sucedido con su Lockheed Electra.

Han pasado más de 80 años desde su desaparición y los expertos e investigadores parecen que han solucionado el misterio definitivamente. Earhart volaba junto a su copiloto Fred Noonan, en julio de 1937, sobre el océano Pacífico, había despegado de Papúa Nueva Guinea y nunca llegó a su destino iniciándose ahí una frenética búsqueda en la que se miraba con recelo a Japón y que pudiera haber realizado alguna acción violenta contra el aparato y los ocupantes, así las hipótesis que se barajaron fueron varias:

1º.- Aterrizaje de emergencia o accidente en el mar.

2º.- Que hubiera sido secuestrada por el ejército japones.

3º.- Una avería en el avión la habría obligado a amerizar y hubiera muerto náufraga en una isla desierta.

La revista “Forensic Anthropology” cree haber resuelto el misterio al 99%, los expertos Richard Jantz y Karen Burns indican que “la morfología de los huesos recuperados, en la medida en que podemos ver aplicando métodos forenses contemporáneos a las mediciones tomadas en ese momento, parece consistente con una mujer de la altura y origen étnico de Earhart, encajando al 99% con su cuerpo”.

Así los restos fueron hallados en una isla desierta, la isla de Nikumaroro, en el océano Pacífico y que han sido identificado con los de la aviadora de forma certera. El análisis forense así lo indican pero también los restos y utensilios junto al cadáver  y que pertenecieron a la aviadora como eran botones, espejos, un sextante, crema, licor o planos en aluminio, todo ello a bordo del  Lockheed Electra cuando comenzó la aventura de la vuelta al mundo.

Reconstruyendo la historia de aquel fatal vuelo parece que el avión sufrió un fallo mecánico, además en los Archivos Nacionales de Estados Unidos se liberó una imagen en la que aparecían dos personas con lugareños japoneses, se han identificado como  Earhart y Noonan en la isla de Howland, fuera de ruta, a 563 kilómetros de donde, posteriormente, se descubrió el cuerpo.

Parece que la aviadora se habría visto obligada a aterrizar por falta de combustible, ahí fue tomada la fotografía. Poco tiempo después habría despegado de la isla donde ya, en pleno vuelo, una avería mecánica se habría producido y obligado a aterrizar en la isla de Nikumaroro, una isla desierta y sin presencia humana donde habría muerta de inanición.

El cuerpo hallado y analizado, en su día, no presentaba problemas ni lesiones físicas, así el misterio, según Jantz y Burn, estaría resuelto a falta de concretar detalles: “Hasta que se presente una evidencia definitiva de que los restos no son los de Amelia Earhart, el argumento más convincente es que son de ella”, al 99%, parece demostrado lo ocurrido con esta pionera de la aviación.